lunes, 18 de octubre de 2010

Historia Oculta


Historia Oculta


Por Matías Gustavo De Stefano


Historia Oculta

Este es uno de mis varios trabajos reiterativos sobre la Historia Oculta, realizado a mis 15 o 16 años, intentando organizar una y otra vez mis recuerdos sobre las épocas olvidadas. Aquí pongo un fragmento de todo el texto. Debo decir que ninguno de estos textos son definitivos, y todos están incompletos, ya que cuando se terminaba mi inspiración o me aburría del formato de redacción, lo abandonaba y comenzaba uno nuevo más adelante. Lo expongo aquí por si a alguien le sirve, quiere saber o analizar, o simplemente desea leer lo que recuerdo y escribo.


Los Escritos del Sol, las Estrellas y la Luna
vive en los corazones y la memoria de los soldados de Dios


HARINFOLINKIS THÀMPTHERI, SÁUNSTÒIKIIS WÜRITËMÉSSIÏE ANKHWTEI
THÀMPTHERI NA HARINFOLINK, Ï WÜRI TI MÉSS NA SÁUNS TÒIKI ANKHAKAI
TÁMTERI NA HARINFOLINK ÏE WÜRI TE MÉSS TÓIKIS SÁUNIS ANKHWTEIKAD
THÁMTHERD NA HARINFOLINK Ï GWRD TI EHMESS NA SÁUNS TÓIKD ANKHA
THÁMPTHEREID HARINFOLINKTEN, WÜRIS TI MÉSSES TÓIKEN SÁUNEN ANKHWTEI



GAÍBITI 
La Historia


“En la escuela: ¿qué es lo que se puede recordar sobre “Egipto”? La primera vez que alguien escucha “Egipto” con claridad es más o menos entre el cuarto y sexto curso de primaria, cuando estudiamos la dichosa, y mal nombrada: HISTORIA UNIVERSAL (digo mal nombrada puesto que se estudia historia mundial humana, máximo la galaxia nuestra, no todo el Universo). Aquí nos enseñan que la historia tal y como la conocemos, tal y como los libros nos dicen que fue, comenzó cuando el hombre actual obtuvo los más antiguos indicios de escritura humana de la “historia de la humanidad”. Según esto, el año 3.500 o 3.200 antes de Cristo (a.C.) fue el partícipe y vigía de la primera persona que escribió en toda la historia. Nació en las tierras fértiles del Valle del Nilo, el río más largo del mundo, que nace en el gran Lago Victoria, compartido por Uganda, Kenya y Tanzania, en el continente de África, y acaba en uno de los deltas más grandes del mundo en aguas del mar Mediterráneo, atravesando los actuales países de Uganda, Sudán y Egipto.

El perfeccionamiento de sus técnicas mentales, astrológicas, morales, gubernamentales (monarquía repartida en Dinastías), arquitectónicas, etc., llevaron a que las gentes de alrededores, en Libia (Nubia), el Sinaí, Irak (Babilonia), Persia, Grecia y Roma, entre otros, tomaran de los frutos de esta cultura naciente, aunque algunos de ellos aún inexistentes, y los divulgaran y diversificaran según convicciones y cultura. Lo primero que se nos viene a la cabeza cuando se oye Egipto, es pensar en el “Antiguo Egipto”, que es algo diferente. No podemos hablar de “Egipto” cuando nos referimos al pasado, porque hay grandes diferencias, que a muchos, aunque parezca extraño, les cuesta comprender: Egipto es un territorio que fue colonia francesa e inglesa durante las guerras, proclamado república el año 1953. Desértico en su 90%, el resto es el habitado y cultivado. Su población es de alrededor de unos 66.050.100 habitantes, con una trascendencia en sangre muy variada. Sus cultivos principales son maíz, caña de azúcar, trigo, etc. el 90% de la población es musulmana, religión que se les fue impuesta desde el siglo VII. Pero no, hablamos de “Antiguo Egipto”, cuando nos referimos a Tut Ankh Amón, Ramsés, Moisés, Cleopatra, y aquello que tanto nos fascina: las Pirámides. Fueron sus ancestros, según dicen entre los años 3.000 y 2.000 a.C., quienes nos trajeron las matemáticas, la lengua, la aritmética, la arquitectura y las primeras formas de gobierno, entre otras cosas como la cultura propia y la del cultivo, pesca, etc. aunque lo que más nos ha fascinado siempre son sus dibujos, los “jeroglíficos”, que tan brillantes aún se ven luego de tantos milenios; las pirámides, arquitecturas funerarias que los reyes hacían construir a esclavos y obreros para su viaje al Más Allá. Resalta su politeísmo, tan fuertemente impregnado, que el propuesto Monoteísmo fue rápidamente corroborado en asesinatos. Las barcas y puertos mediterráneos muestran la abundancia que tenía en pesca y mar entre las etnias de alrededores, como los persas y los antiguos nubios. El Egipto Antiguo estaba dividido en dos terrenos que, geográficamente, no eran muy extensos: uno fue el Alto Egipto, destacado por una corona de color rojo, haciendo tributo el “Alto” a su extenso terreno repleto de montañas y altiplanos desérticos; el Bajo Egipto era el de las planicies bajas, tierras del Delta y el Valle, la costa Mediterránea, destacado por una corona de color blanco. Normalmente iban separadas, por ser dos reinos diferentes en sí, pero suelen ser más conocidas al estar unidas, una sobre otra encajada la blanca sobre la roja en símbolo de unificación.En fin, según los egiptólogos, historiadores y demás, Egipto es la cuna de las civilizaciones, hogar de una de las 7 Maravillas del Mundo: Keops, Kefrén y Micerinos, las tres pirámides. Pero, evitado se encuentra un lema, aquel que se encuentra a los pies del río y de las pirámides, enorme, pero insignificante ante los gigantes que señalan el cielo a sus espaldas; esa es la llamada “Gran Esfinge”, quien más historia tiene vista e impregnada en sus ojos que todo monumento restante sobre la faz de la tierra, hecha, eso sí, por el humano.

Dicen los expertos que fue construida por el rey Kefrén mientras engrandecía la segunda pirámide, su “sarcófago”, aunque no hay que descartar que muchos expertos también se han puesto a leer jeroglíficos de las paredes sin tener a ningún nubio o egipcio que se los explicase. Pueden decirme que la aclamada “Piedra de Rosetta” fue la puerta ante el hierático y el jeroglífico, traducidos por el francés Jean François Champollion a partir de la tercer lengua en la que estaba escrito: el griego. Pero los egipcios no tenían un abecedario, tenían muchos más, e incluso varios símbolos diferentes para un mismo sonido, o un simple símbolo que traducía en sí toda una frase, cosas muy difíciles de leer si no se tiene a un traductor. Ahora, yo me hago estas preguntas:¿Cómo alguien se pudo haber puesto de un día para otro a escribir tan complejamente?¿Cómo 1.000 años después de que comenzara la civilización Humana, los antiguos egipcios lograron construir semejantes monumentos tan espectacularmente razonados y diseñados a partir de las matemáticas?¿Cómo nacieron en 10 años tantos dioses a los que venerar?¿Porqué las pirámides que rondan todo el mundo, incluso en América y Japón, son muy similares a las egipcias, si, supuestamente, jamás salieron más allá del mar Rojo y el Mediterráneo?¿Porqué la Gran Esfinge presenta una degradación de más de 9.000 años cuando, según egiptólogos, fue construida por el faraón Kefrén entre los años 2603 y 2578 a.C. (IV Dinastía)?Estas son cosas difíciles de responder para los expertos, o es que en realidad, puede, no quieran saberlo, porque todo aquello que llevan años enseñando al mundo e investigando con gran afán, se iría directamente al garete. He oído a muchos preguntarse y afirmar que algo más hubo de haber para que todo esto diese la salida que tuvo, tan grande como lo fue. Unos dicen que fueron los extraterrestres quienes crearon estas maravillas, y no los hombres; otros que fueron los esclavos quienes dieron forma al mundo antiguo; otros dan lujo a la leyenda de “Atlántida”, así como Platón lo hizo; otros hablan de las conexiones entre los pueblos del mundo, mucho antes del 3.500 a.C.A raíz de esto, me propongo a explicar una historia, una “fantástica” historia de la que el mundo fue partícipe, en la que todas las leyendas y opiniones anteriores, tienen su lugar en la verdad.

La historia, la que un viejo como yo les puede contar según sus recuerdos, es la siguiente:

ATLÁNTIDA
(Khefislion)

"Tierra verde la vi y pensé en un tesoro. Aislada de los males que toda tierra ajena y vecina albergaba, brillaba en sus costas puras como mar de perlas, y los ríos más claros del mundo acababan si no en riada, en fina catarata hasta las costas azules y celestinas verdosas que los bosques submarinos decoraban, protegiendo de amenazas las costas de agua salada. Montañas majestuosas y rápidos animales de pequeños cuernos disfrutaban la sabana verde, y en sus límites redonda vagaban las colinas de montañas dormidas que endulzaban el ambiente de la tierra florida. No hay más brillo enorme en el mundo entero que se haga aclamar mejor, y hogar en el golfo para nuestros hermanos delata un futuro mejor..."



Así declaraba un habitante de Gludok, raza hermana de la unión de Sirio, codo a codo con las legiones de los Pleyadianos.
Hacía ya 60.000 millones de años que el sistema galáctico conocido hoy como Orión, se había creado. Esto dio paso al origen de diversos astros, entre ellos, Marte, quien fue el primero en albergar vida de todo el sistema solar. Su raza evolucionada ya como principiante del planeta, eran los Mirfosianos. Éstos eran unos seres que medían unos tres metros de altura, de ojos claros, y cabellos rubios y castaños. Su poder mental llegó a tal punto, que fueron capaces de descifrar mensajes futuros escondidos en la atmósfera y ADN de los mundos que le rodeaban. Fue así que se convirtieron en aliados de una raza vecina, la que aún ni siguiera había nacido como especie. Su mundo estaba sufriendo constantes cataclismos, y era por ello que volcaban todos sus esfuerzos en los seres del mundo vecino.
Éstos estaban transcurriendo por un período de corrosión continental, pero no era el paso a una muerte, como Mirfos, el planeta rojo, lo estaba sufriendo, sino que éste se veía en constante cambio, y a los seres parecía no importarles. Animales enormes fueron trasladados a Mirfos para realización de experimentos, tales como genéticos, descifrando un patrón en ciertos peces que daban lugar a mutaciones futuras que conllevarían a la formación de una nueva raza. Así es como comenzaron a introducirse diariamente en este planeta, del cual nunca pensaron en hacer su futuro hogar.
La etapa esta de la que fueron primeros partícipes externos los mirfosianos, hoy es conocida como la Era Mesozoica Secundaria, es decir, aquella famosa historia que a todos nos fascina: el fin del Triásico, y el comienzo del Jurásico.
Los seres que llamamos nosotros "Dinosaurios" (Grandes Reptiles), fueron un entusiasmo para esta raza y para las venideras, aliadas recientes de los mirfosianos en la era del Cretácico, razas de la Legión Universal, procedentes de la Unión de Sirio, el Gran Sol de los tres satélites solares. Las alianzas se vieron afectadas tras la muerte de Mirfos, lo que provocó la ida del planeta y la manutención prolongada de las bases en Indilus (Venus). También fue habitado el décimo planeta del sistema de Orión, frío, pero que tenía una órbita muy cercana cada tantos años o siglos, al planeta reciente al que llamaban "Perla Azul" o "Esfera de la Vida".




Más razas se allegaron al sistema restringiéndose a la atmósfera o colinas aisladas, con fines científicos y de protección. Mientras los mirfosianos eran bien recibidos en las legiones de Sirio, buscando punto fijo en el que habitar, había llegado aquel día inesperado que Dios decidió como tiempo límite para la era más llamativa del planeta, la que daría lugar a todo aquello predicho por los seres de Mirfos. El año que para nosotros es el 65 millones a.C., había sorprendido a las legiones. Un asteroide de la mano de Dios invadió el planeta provocando la desaparición de tierras, mares, animales y plantas, para siempre.
Había comenzado la época Cenozoica Terciaria, y el Paleógeno fue el partícipe de un nuevo mundo. Los océanos se unían, y los continentes se separaban rápidamente. Peces salían de las aguas y animales se iban al agua, y los seres que las legiones seguían ya habitaban la tierra como especies pequeñas parecidas a las ratas, que trepaban árboles o vivían debajo de la tierra. Estos tiempos no son los mismos en otras galaxias, y era por ello que se dedicaron tanto tiempo a vivir las calamidades y bellezas de este planeta azul. Así llegó la primer glaciación que los ancestros del humano vivirán. Se extienden por los continentes biodiversificándose según las regiones que pisan.
En todos estos períodos, no fueron más que dos o tres razas las interesadas por esto. Mientras tanto en sus mundos cosas pasaban, tales como revoluciones o cambios. Los mirfosianos ya habían obtenido su sitio propio en el Universo, y desde allí fundaban nuevas uniones y legiones, que llevaron el nombre de la constelación entre la que vivían: "Pléyades". Los pleyadianos se dedicaron a fundar los saberes para el futuro humano, quien ya transcurriendo la transición del Pleistoceno al Holoceno, ya se veían físicamente preparados. Fue entonces cuando una raza les otorgó a las tribus nómadas más importantes un regalo alrededor del mundo, que les daría el poder por sobre los demás seres, la sabiduría y la noche, así les obsequiaron el Fuego. Dispersos por el mundo, unos ya habían comenzado a entender la importancia y necesidad del sedentarismo, y se establecieron, pues, en el Medio Oriente, donde fundaron, en su mayor fuerza, la agricultura y ganadería. Así llegó el año 27.000 a.C.; alrededores de esta fecha, durante el Holoceno, ya acabada la gran glaciación, los gludokianos, mirfosianos y otros, se dedicaron a hacer una selección de humanos alrededor del globo, llevándose algunos para investigación y cambios genéticos, para la enseñanza. Fue así que pocos humanos tuvieron el lujo de transformarse en humanos superiores, más inteligentes aún de lo que eran, pero seguía habiendo algo, sin embargo, que los continuaba haciendo diferentes de las demás razas, que era la diversidad física y mental de los humanos, y sus capacidades sensitivas, es decir, la cantidad de sentimientos que poseían.
Muchos de sus pensamientos, leídos por razas superiores mentalmente, los hicieron ser nombre fijo en las juntas y debates, porque comenzaron a considerarse una "plaga" para muchas razas del Universo. Los humanos constituían una forma de pensar y sentir tan rebuscadas, que ofrecían enfermedades mentales y físicas a ciertas razas de las legiones, y fue por esa razón, que se les prohibió terminantemente el hecho de salir más allá de Orión, es más, ni siquiera acercársele. Pero la avaricia, la codicia, el ego y afán de poder y saber de los homínidos y los humanos, no llegaba a tanto. Deseaban saberlo todo, deseaban saber los secretos de las estrellas, e incluso desde ya hablaban con ellas y adoraban a un dios, pero les daba miedo el alejarse de su hogar.



"_Los humanos son una raza dependiente, no soportan la soledad, necesitan de otro ser de su especie, e incluso de su misma sangre para poder vivir, no son como nuestras razas, ellos no desean tener más de lo que ya tienen..." Así lo expresaban los que más cerca de los humanos estaban.
El período de los Sabios, provocó un desequilibrio en la naturaleza humana animal. Mientras unos aún vivían escondidos en las montañas, en cuevas, cazando y comienzo carne cruda, cientos de humanos estaban siendo trasladados al océano del medio, donde la isla más grande de los Océanos, aquella que un gludokiano describió como digno futuro de la humanidad, se estaba por convertir en el hogar de los inteligentes, de los humanos ya evolucionados, la prueba viva de que era realidad lo que en su tiempo muchos dijeron.
Así fue como en conjunto, ya hermanas las razas, cuando las gentes comenzaron a edificar sus primeras casas y a trasladar arquitecturas de los demás rincones de las galaxias, se fundó el primer país del mundo: "Khefislion". Su capital, del mismo nombre, se encontraba al sudeste de la gran isla, mirando frente a frente a la costa que en un futuro se llamará Senegal.
Cuando los barcos fueron primera prioridad de los khefiens, lograron conquistar para sí siete islas de los alrededores, llamadas así como: Elektria, Maye, Táigeth, Alkion, Kelen, Fàsperoi y Méroi. Pero el país se engrandecía hacia los lados, tocando la costa del llamado Ivssa-Eubath (Sahara), y las islas grandes, hoy sumergidas, de Evnoh (archipiélago de Azores), Ikar, Ékaron (Islas Canarias), Tagokk (planicie sumergida de Iberia) y otras islas, como las actuales Mallorca y Menorca (Täknah y Sirnoff), ya adentrándonos en el mar Mediterráneo.
Siguiendo el recorrido de estas tierras y de estos mares, llegaron a fundar pueblos y bases alrededor de las tierras fértiles desfiguradas por el agua, y así es como pusieron en pie los primeros cimientos de la extensa Ídankgush (la pequeña actual Malta), DhEliópol (actuales islas de Naxos, Delos, Palos, Cicladas, en el mar Egeo) y Ruhbirah (futuro Delta del Nilo)
Pero para entonces, cuando sólo dos investigadores por tierra habían llegado al actual Egipto, la ciudad capital Khefislion, se proclamó capital mundial, al mundo suyo que nombraron al fin como "Anglusahá". Fue el año 13.000 a.C. aproximadamente, y se festejó en ese momento el Origen de las Civilizaciones: año primero.
Desde este momento, hablaré en fechas a través este primer año según el calendario khefien, de 13 meses. Los primeros 60 años se dedicaron a la lucha por la expansión del país repartiendo bases y pueblos por todo el mundo, y luchando diplomáticamente por la libertad total del planeta. Los humanos ya se creían lo suficientemente capacitados.


Ciudad Capital

"_Mis señores, ya creo vernos capacitados como para dirigir nuestras propias aportaciones, exportaciones, nuestro gobierno y cultura social por los caminos que nuestra raza cree dignas de poseer; esto no quiere decir que no queramos seguir en contacto con la LU (Legión Universal)- decía uno.
_Como veis, ya poseemos de propia Corte y propio Consejo, nuestro gobierno ya hace años comenzó a ponerse en pie, y vemos la hora de que nos dejen salir a delante.
_¿No lo creéis un poco precipitado?- decía otro- Hace años, ¡qué digo!, desde siempre hemos estado protegidos y enseñados por nuestros padres cívicos los pleyadianos, no creo justo cambiar todo esto de un día para el otro.
_La patria lucha por ser libre...
_Es libre, ¿o acaso hay alguien encerrado en una jaula? 
_No hablamos de libertad de expresión, hablamos de libertad de crecimiento, libertad de sentirnos importantes y poderosos por nuestro propio mérito.
El debate seguía horas, incluso días. Pleyadianos compartían los debates y aportaban sus pensamientos. Pero la gente comenzaba a salir a las calles en busca de alguien que diese las decisiones en un tiempo adecuado, y que no se tomasen la pura existencia para debatir los temas que a todos importaban que se viesen en acción.
_¡Queremos un país libre, en el que nuestros hijos puedan ser exploradores y maestros!¡Dejadnos crecer!¡Dejadnos salir de la isla a conocer el mundo!
Así nació una casta nueva de gente, la que deseaba el poder en un solo hombre, la que deseaba un poder absoluto resumido en una sola persona, la que llevase sin problemas al país y la nación, a la floración total, por propia voluntad. Entraron al Consejo como súbditos del pueblo a proclamar el poder. Fueron ellos quienes elevaron el monumento al dios representante de Khefislion, el dios del Mar: "Athlas", y así elevaron su poder en unión en la plaza mayor del arco de tierra en el golfo de Khefislion, ciudad redonda, y proclamaron el "Reino de Khefislion". Así, el general filósofo y astrónomo Dalón, firmó el Decreto de Libertad "Anglusahá" y llamamiento a nombre entre las legiones universales. Comenzó una nueva era, el Mandato Khefislion.
En este largo período llegaron razas que en su mezcla dieron poder a ciertos humanos, que tomaban fuerzas entre la población, así como reyes, incluso; eran los llamados "Semidioses". Ellos dieron el fin a una época de inseguridad que habían traído los recién llegados "9 Dioses", que se apaciguaron, pero eso sí, fueron "padres" de la religión que acabaría por ser primordial en la cultura khefien.
Alrededor de los años 120 y 130, se comenzaron a unir todas las sabidurías de esta galaxia y de algunas otras, que se recopilaron en barios libros, pero que todos dieron origen a uno escrito en oro, oro blanco y platino, el "Gran Libro" (el Libro de Platino), que fue acabado el año 720, aproximadamente, años después de que la raza de los Trevet otorgasen a los humanos por parte de los gludokianos, un cubo energético capaz de volver todo al estado original, el molecular. Su nombre era Protikta, y fue colocado en el centro de la gran pirámide blanca de la ciudad redonda.
No pasado un siglo, se comenzó a preocupar por las zonas a las que se habían llegado tiempo atrás, y las cuales estaban siendo investigadas por científicos, astrónomos, etc. La primera en aparecer como "colonia", fue Ruhbirah, que sirvió como base de asentamiento para las barcas que se adentraban al continente a través del gran río que parecía inacabable. Así, las naves fueron una fuente importante de transporte, y fue así como se allegaron a todos los puntos deseados del planeta, con los que los khefiens habían soñado siempre en poder llegar. Las bases coloniales siguientes fueron la Átombi (en Antártida), la Yankyen (Azteca), la Indochina, la de Harin-Mbiu (Perú), la colonia Helion (Grecia), etc.
Pero esta historia, no va de las demás regiones y sus historias, sino que va de la historia más trascendental de todo el planeta, de la tierra que de ser simplemente una colonia de investigación, pasó a ser uno de los mitos más hermosos y codiciados del mundo entero


Fundando todo un nuevo mundo


"_Señor mío- se dirigía Jalon, astrónomo, al representante del rey de Anglusahá en las tierras vírgenes del gran continente de Ivssa-Eubath-. Las tierras fértiles y verdes, repletas de vida, de la región baja del Ruhbirah, son perfectas para la astrología, la agricultura y ganadería. Contiene puertos espectaculares hacia todos los pueblos del Chiziaegush (Mediterráneo), los cielos más limpios y estrellados de las zonas planas que hemos investigado. Sus recursos son ilimitados, y algunos de mis hombres ya no tienen siquiera ganas de volver a su tierra natal, es más, han llamado a sus familias para compartir estas tierras tan bellas. Rogaría que nos dé paso para más investigaciones, y propiedades para crear una barrera contra pueblos nómadas y para la construcción de casas en el puerto de Ruhbir, donde estamos asentados hoy día.
_¿De qué descubrimientos estamos hablando?
_De un segundo Khefislion, mucha gente puede habitar, es más, desean hacerlo, allí. Podemos probar lejos de nuestras tierras una nueva forma de gobierno, y utilizar nuevos trabajadores para la construcción de enormes templos exploratorios. El río que lo atraviesa, es interminable, y conduce a caminos de riadas y cataratas que dan lugar a minas donde, por cierto, hemos encontrado plata y oro, ¡y aún creo que lo hay en cantidades enormes! Sus tierras montañosas están llenas de piedras de granito y demás que pueden servir para crear enormes templos, incluso ciudades enteras. 
_Las rocas y el oro serían un buen recurso económico para nuestras tierras.
_Y no sólo es eso. Existen animales tan grandes y altos como nuestras casas, ¡seres increíbles! ¡Es un mundo nuevo en su totalidad!
La convicción de este astrónomo, llevó a más exploraciones, y a la emigración de trabajadores nuevos que obtuvieron tierras y terrenos para crear sus casas. El Ruhbir se estaba convirtiendo en un punto estratégico para el comercio, tanto económico como científico. Barcos se destinaban a colonizar de obreros esas tierras nuevas, en su 98 por ciento inexploradas. Los años pasaban y todo parecía salir a pedir de boca en las nuevas tierras, hasta que llegó un frío invierno, cerca de los años 1.200, que lo cambió todo. Las mujeres, madres, esposas e hijas de algunos de los hombres del Ruhbirah, se vieron exaltadas, corriendo hacia las ciudades, al ver que a su lado había hombres de tez negra y marrón que se acercaban a los cultivos. Al regresar junto a los soldados, éstos se habían multiplicado por cientos. Eran nómadas del desierto y las sabanas del sur, que buscaban, así como lo habían hecho sus ancestros, las tierras fértiles y ricas del gran río. Como eran pacíficos, fueron bienvenidos y comprendidos por los ya no tan inmigrantes khefiens que habitaban las viejas tierras que antes de nadie habían sido. Estos nuevos seres aprendieron costumbres de los nuevos ciudadanos, y viceversa, y todos los años volvían a pasar por sus tierras. Así muchos hombres y mujeres se enamoraron de los hombres y mujeres de los poblados y las tribus, y en algunos la necesidad, llevó al mestizaje. La población del Ruhbirah comenzó a ser tan grande al los nómadas asentarse en aquellas tierras, que se vieron obligados a extender sus aposentos hacia adentro, hacia la sabana y rodeando el río hacia abajo. Llegado un momento, el Ruhbirah fue partícipe de la creación de un Consejo y una casa de gobierno, donde regían gobernadores otorgados desde la capital mundial. Khefislion regía todo lo que los ruhbiranenses realizaban. Pero el khefien, como cultura y lengua, comenzó a restringirse a las castas más puras y las castas del gobierno, ya que el pueblo sufría el mestizaje de clases, razas, cultura y lengua. 
Profesores y profesionales se veían restringidos a la hora de hablar con el pueblo, porque el khefien dejaba de ser la lengua oficial, para transformarse en un dialecto de tres o cuatro lenguas diferentes.



_Señores del Consejo, hemos venido los representantes de estudios del Ruhbir a hablar en nombre de todos los profesores y trabajadores especializados de toda la región del Ruhbirah, para pedir permiso de dar clases y de trabajar con el dialecto del pueblo. Los niños ya no hablan khefien, y creíamos preciso ver la reacción de tener a la lengua madre como lengua secundaria.
_Lo vemos imposible. Esto se trata de una total incoherencia, de una falta de respeto ante el reino central, no podemos permitírnoslo.
_El dejar que cada uno hable como quiere- agregaba otro- provocaría un desequilibrio en la sociedad y un fuerte desentendimiento en las ciudades de Khefislion y los Consejos de la madre patria.
_Permiso denegado.
Los profesores no tenían más que enseñar a la fuerza a los niños desde pequeños la lengua madre, y dejar atrás el dialecto "gaept" que todos hablaban. Pero no sería un deber fácil. Los padres hablaban gaept en las casas, pocos mezclaban palabras aferradas al khefien, y eso implicaba un desequilibrio aún mayor, el volver a mezclar el primer idioma, esto sería algo muy difícil.
Pero no alcanzaron a llegar más profesores y sistemas de enseñanza khefien para los mayores, que otro suceso ocurrió.



"_La leyenda dice- contaba un anciano- que una vez una princesa negra tuvo dos hijos en el corazón del Ivssa-Eubath. Ambos eran mellizos, pero provenían de diferentes padres. La princesa vivía con su casta cerca de las montañas, en unas preciosas casas construidas de barro rojo en las colinas y cuevas. Ella solía salir del desierto para observar los verdes prados que una vez lo cubrían todo. La gente ya no iba por aquellos paraísos, porque temía a las bestias que lo habitaban. Pero la princesa era muy valiente, y deseaba por sobre todo sentarse junto a un oasis a comer frutas bajo los árboles, sentada en la gramilla verde y húmeda a la que se veían ya privados. Pero un día una luz bajó del cielo y se posó sobre una pequeña colina. De la luz salió un ser blanco y gris, que brillaba y buscaba el agua del río, donde venía a bañarse cada tantos años. Ella lo observó detenidamente, enamorándose de él, hasta que él giró y pudo verla también, y quedó perdidamente enamorado. Él se le acercó mostrando su enorme cuerpo. Ella creía que era un dios, porque había bajado del cielo. Pero de la luz, otro ser salió, más agrio y serio, se acercó a los enamorados, y detenidamente los observaba. Cuentan que una serpiente picó a este ser y lo transformó en su igual, por lo que se arrastró hacia donde los enamorados y engendró su semilla sin que los dos se diesen cuenta. El más grande le obsequió a la princesa nómada un anillo único, y volvió inmediatamente al cielo de donde vino. Mientras tanto, el otro, se introdujo en el río aún transformado en serpiente, y esperaba la vuelta de la princesa para quedársela. Pero en su lugar, eran hombres quienes siempre vagaban por aquellos pagos, y fue por ello que cada tantos años, se comía a algún nómada. La princesa volvió a su tribu, y nueve meses más tarde parió a dos niños. Uno de tez más clara, fuerte y grande, y el otro negro y largo. Al más claro lo nombró "Takut", y al oscuro lo nombró "Ahjm". Este último era terrible en todo, incluso contaban que fue él quien comió a su tercer hermano para que no robase su poder en la tribu. Así pues, fue expulsado al desierto más frío y seco, donde se casó con una nómada y crearon su propia casta entre los obscuros que transitaban esas tierras áridas. Así nacieron los feroces "Ahma", quienes se dedicaban a la guerra y al hurto de los demás pueblos, obteniendo todo a su paso, y los "Takatu", descendientes de Takut, fueron los sedentarios más sabios de las tierras desérticas del Ivssa-Eubath. Así, pues, cuentan que cada cuatrocientos o quinientos años, las tribus feroces de los Ah?ma se escapan del desierto hacia la pared del Chiziaegush, buscando las tierras que una vez fueron las más fértiles. Decían los más viejos, que Ahjm busca a su padre aún en las tierras fértiles, para unir su reino a él y ser poderosos, y es cuando el viento ruge en su grito más fuerte, cuando la arena se lleva los ríos y los oasis al infierno, el momento en que los Ah?ma buscan los ríos fértiles, donde el mitad dios mitad serpiente, espera para darles el elixir de la vida...- 
_No son más que historias, abuelo, ya han pasado muchos años, ¿no cree que ya deberían de estar por aquí robándonos?- reía uno.
Pero llegado el mes octavo, los ancianos sintieron el chillido del viento en las lejanías, la voz del desierto, que atraía consigo los gritos de los Ah?ma. Los ancianos que recordaban de la boca de los más ancianos la historia de los dos hermanos, se pararon en el horizonte contra el viento del poniente, que arrasaba golpeando con arena de más allá de la sabana, a los cuerpos viejos y asustados de los ruhbiranenses.
_Ya vienen...- dijo uno. Y fueron al consejo de ancianos a dar fuerte voz.
_¡Los Ah?ma están llegando a nuestras tierras!
_¡Esto es incomprensible! No son más que leyendas ya casi perdidas, a demás, ¿no dice la leyenda que viajan al sur del Ivssa-Eubath, hacia el río encorvado?
_La vieja leyenda decía eso, hasta que un día los Ahma raptaron a la madre de Takut, la princesa negra, y la exiliaron a vivir en las tierras del Mar Gaíbi, antes de llegar al péndulo desértico de oriente, el Wanssaj, tierras que se encuentran a pocos kilómetros pasando el Ruhbirah! ¡Lo que buscan es a la princesa que dejaron junto a las únicas tierras fértiles, esperando que llegue el dios serpiente en su búsqueda, buscan el poder de Takut, el anillo de la princesa, migran al norte!
Lo que quería decir este anciano al Consejo de Ruh?bir, era que los Ah?ma buscaban tres tesoros, uno era el río más fértil que quedaba en el Ivssa-Eubath (el presente Nilo), donde encontrarían según ellos al padre de Ahjm; el segundo era el anillo de la princesa, que habitaba hoy sólo en cuerpo las costas del Gaíbi (El mar Rojo) cerca del péndulo de oriente (el Sinaí); y el tercer tesoro, era la pared fértil del Chiziaegush (el presente Israel), ya que no podían habitar las tierras fértiles donde el padre de Ahjm podía matarlos.
_Lo sentimos, no podemos detener el país por sólo una leyenda.
_¡Esto es una leyenda porque así se recuerda hoy, pero nuestros ancestros viajaban por estas tierras fértiles, escapando de las garras de los Ah?ma!
No respondieron, y todo quedó tal cual.



Finales de Agosto de 1.702, aproximadamente.


La tormenta de viento y tierra golpeaba la ciudad como nadie recordaba, todos estaban dentro de las casas, pero a lo lejos pudieron oír un ruido diferente que el del viento, esos fueron gritos de cánticos cortados, guerreros del desierto. Pudieron oír los gritos y cantos terribles que entonaban los legendarios Ahma, y el correr de los caballos entre los campos. Se pudo oír el romper de puertas, y la defensa de los soldados, pero en esas tormentas, sólo los Ah?ma eran capaces de recorrer los caminos. Tal cual lo habían advertido, los nómadas raptaron mujeres, niños y cultivo, ganado, caballos y silos. Se llevaron la esperanza del pueblo Ruhbir y otros de alrededores.


_¡Ya no podemos hacer nada!¡¿Qué esperáis del Consejo?!
_¡Esperábamos que nos oyesen! Pero nadie lo hizo...
_¡¡Mi hijo, mi hijo!!- gritaban algunas mujeres, y hombres se lamentaban por la pérdida de sus mujeres y sus cosechas. Lo habían destrozado todo.
La voz popular le dio el nombre popular a los Ahma, el nombre que aquellos que lograron verlos le pusieron. Les dijeron "Jashad", que en gaept significa "Negros".
Desde Khefislion y el mismo gobierno de Ruhbirah, decidieron llevar a cabo un proyecto que diese moral a los habitantes, luego de las tragedias, y fue llevar a cabo un proyecto enorme, crear una cuna de templos.


Arquitectos y especialistas llegaban desde Khefislion, para buscar las mejores tierras para llevar a cabo semejante creación. Así se adentraron por el río unos kilómetros más adentro, buscando planicies cercanas al gran río. Comenzaron a trazar los planos y a picar las primeras piedras, pero el pueblo no se dejaría engañar tan fácilmente.
_¡Nos utilizan para trabajar, dicen que nos levantarán la moral luego de la pérdida de nuestros hijos y mujeres! ¡Yo no creo en ellos!
Se había levantado la primera asamblea general de trabajadores. Pidieron inmunidad ante el gobierno de Khefislion, no querían un gobierno que trabajase para otro país lejano, no querían un gobierno que los hiciese trabajar y que encima no entendiese la lengua del pueblo, querían un propio Consejo, un propio reino digno de poseer, ser hermanos de Khefislion, no súbditos de la misma, querían un país y un ejército fuerte, para defender los límites.
_¿De qué sirve construir más y crear más vida, si en un día pueden llevárselo todo los bárbaros?
Así expresaban. Maestros y especialistas de Ruhbir se dirigieron a la capital mundial a proclamar la libertad del país y la independencia cultural, económica, gubernamental y lingüística de la región.
_No podemos permitirlo, no tienen suficiente volumen ni organización ni poder para abastecerse solos, no seríamos capaces de dejarlos aparte de todo.- aclaraban en el Parlamento.
Lo que en realidad pasaba, es que la petición del Ruhbirah, haría saltar signos de independencia entre las demás colonias khefiens, tales como DhEliópol, Abbel, Tagokk, Aethbiu, Alektrie, Yankye, Mey, etc.
En Ruh?bir comenzó a realizarse un Parlamento Gaept ilegítimo, a espaldas del Consejo, a las afueras de la ciudad, en un pequeño pueblo llamado Kuaess, donde la mayoría de gente era propiamente gaept. Allí se debatían los temas que se trataban en Ruh?bir y Khefislion.
_Señoras y señores, os hemos reunido hoy en el Parlamento por la sencilla razón de deciros que podemos hacerlo, y en especial, porque podemos libremente debatir los temas que nos afectan.
_Hoy elegiremos representantes del Parlamento para llevar la palabra a todos los ruhbiranenses, para trasladar un importante comunicado.
_Haremos lo que los khefiens dicen...- en ese momento se armó un gran murmullo en la sala.
_Tranquilos, calmaos. Hemos trazado una estrategia. Haremos crecer nuestra colonia, ayudando a la manutención y ensanchamiento de la capital templaria de Ruhnilah, y trasladaremos a sus espaldas, en la región templaria del sol, nuestras casas y parlamento principal. Trasladaremos súbditos de la nación a Ruhbirah y asentaremos sus tierras a los bordes de la ciudad. Una vez que nuestro mundo se extienda de esta forma, protegido por los propios soldados khefiens que se han otorgado, presentaremos los planes de Independencia tal cual la ley lo dice. Dicto ley número 1.432: "No será capaz de proclamarse región autóctona aquella región que no tenga más de 1.000.000 de habitantes y tenga un gobierno firme, cumpliendo todas las leyes de la constitución de Anglusahá..."
_Esto quiere decir que podemos obtener la independencia alcanzado el máximo de población.
_El gobierno ya está siendo formulado.



Naves de Khefislion y gentes de Sirio y las Pléyades se volcaron en las construcciones de Ruhnilah. Extendieron la ciudad en cimientos desde un principio. Lo que querían transmitir en esta ciudad templaria era la mente humana en edificaciones y plazas. La trayectoria métrica y matemática de una pirámide de tres pisos estaba siendo realizada en el centro, mientras obreros tallaban piedras a la perfección con instrumentos especiales. Trasladaban con naves las piedras desde las montañas hasta la planicie, erigiendo templos y columnas. Los caminos comenzaban a extenderse, puentes a construirse, y los artesanos ya comenzaban a poner sus manos a la obra. Ruhnilah estaba creciendo muy rápidamente.
En cincuenta años todo estaba en pie, y sólo se debía de poner en práctica el enyesado, la pintura y la construcción de nuevas casas, así como las de alrededores, que eran regalo para los obreros y sus familias. Por el trabajo realizado, se les otorgaba alimentos del norte, y se les daban tierras para el cultivo propio y social. Comunidades enteras comenzaron a desplegarse por dentro y fuera de la muralla en crecimiento. Toda la ciudad se alineaba con el sol, y el oro estaba siendo preparado para hacer brillar las cúpulas, partes primeras iluminadas por el sol en la mañana. Las creencias ya habían nombrado en leyendas al sol, quien decían que era hijo del dios todopoderoso, y colocado como farol del mundo, guardián de las personas durante el día, ser que da la vida. Los gaepts lo llamaban "Rah".
Mientras las leyendas se convertían en culto sagrado para esta gente de largas creencias y vivencias, en el norte pasaba algo. Pacífica y tranquilamente, los "Jasha" bajaban desde la Pared.
Pero esta vez, la cosa era diferente. Ya habían pasado muchos años, décadas, casi siete u ocho, y así como Ruh?birah había cambiado, ellos lo habían hecho también. Se habían asentado en la Pared del Chiziægush, pero algunos bajaron para relacionarse con sus "parientes". Sí, los raptados y los secuestradores, se habían hecho familias. Así es como vieron niños de tez obscura con ojos azules y rubios; castaños, gente morocha, una hermosa mezcla de gentes que querían volver a sus raíces. En el norte fueron rechazados, pero el sur, necesitaba de gente que habitase las tierras, que trabajase y ayudase a crecer el país, y fue así que se dirigieron a Ruhnilah. Allí se asentaron cientos de Jashas, que se convirtieron en ruhbiranenses. Todos se comenzaron a adaptar a las costumbres gaepts, y ellos aportaron de sus conocimientos y culturas. Así la lengua fue acomplejándose, y nuevos dioses aparecieron en las paredes de los que adoraban a las divinidades del cielo y la tierra.
Para entonces, la nación estaba preparada para todo.
El año 1.798 fue el momento justo de dar a conocer el trabajo de los gaepts al gobierno de Ruhbir. Sus peticiones fueron trasladadas a Khefislion, y acompañadas de representantes de las legiones gaepts del sur y del norte.
Pero nuevamente el gobierno rechazó la petición, y fue entonces cuando una revuelta levantó a las gentes del país, incluso a los pueblos nómadas que le rodeaban. Peregrinaciones a los asentamientos del gobierno en Ruh?bir desde todos los puntos del Ruh?birah, provocó un paro general del movimiento nacional, y una revolución de la clase popular contra el gobierno, provocó la caída del gobierno colonial en Febrero del 1.799. Así, la revuelta nacional, provocó un apoyo de las gentes de la Gran Isla y alrededores; las noticias volaban de aquí y allá, y grupos democráticos de Khefislion rogaron al rey demócrata Peyéisop que apartase al Parlamento de su vista por un momento y dejase ver la realidad de un pueblo que es la misma de Khefislion mil años atrás. Así fue, pues, que el Parlamento Gaept obtuvo el poder total de la nación el 20 de Septiembre de 1.801.



"_Hoy, 20 de Septiembre del año 1801, se nos es otorgado al pueblo Gaeípt el Decreto de Libre Reconocimiento Mundial como Nación de Anglusahá, aparte de nuestra madre patria Khefislion; hoy, nuestra región preciada del Ruhbirah, deja de ser no más que una página en nuestro pasado, porque hoy podemos dar nombre de "País" a nuestra tierra, y nuestros límites se aguardan a nuestras preciosas zonas de vida, nuestra florida tierra de: "¡¡GAÍBITI!!"
El país ya tenía nombre y límites, ya era una nación libre, y proclamaron Ruhnilah como capital general del país, puesto que en los últimos 50 años se había transformado en el centro de toda la región, albergando todos los que obraron por la liberación del país, y todas las culturas que daban lugar a la vida gaípti tal cual se vivía.
El gobierno era constituido por una Casa de Gobierno, regida a los alrededores de la gran pirámide blanca de Ruhnilah, donde habitaba el gobernador y su familia. Al lado, se encontraba el palacio del Parlamento, donde regían los 49 jueces que equivalían a los Señores del Jurado de Atilskonthia (el Cielo), y los 120 gobernadores y regidores de regiones diversas. Ruhbirah fue nombrada la ciudad santa de detrás, la Ciudad del Sol, por tener esa misma forma, y Ruh?bir se unió al pueblo creciente de Kuaess, para crear la capital económica del país: "Kuàsiev".
El templo enorme del Saber, fue visor de la creación de sus espaldas, la escuela más grande jamás construida en el mundo hasta entonces, ya que Khefislion uniría varios de sus terrenos de enseñanza para crear el templo más grande de la enseñanza unos años más tarde.
En la escuela, fue primaria la creación de un alfabeto y un idioma sin variaciones para la enseñanza sin problemas. Se realizaron pruebas y diccionarios. La ciudad de la Mente Humana, se había convertido en la segunda capital mundial.
Así, el primer día de clases, fue la enseñanza para los padres, quienes aprenderían las palabras del gaípti correctamente para luego hablarlo correctamente en casa con los hijos. Todo extranjero debía antes que nada dirigirse a la escuela para aprender el idioma. La escuela era enorme, y por eso se dividía en varios sectores: extranjería, parvulario, discapacitados, ancianos, adultos, enseñanza primaria, secundaria, y alrededores universitaria. Compartía centros de enseñanza agrícola y de otros oficios, como la arquitectura y sacerdocio, entre otras muchas, en otros sectores de la ciudad. Fue aprovechado el sistema de iluminación natural para las noches, dejando al fuego igualado. Era la bioluminiscencia obtenida de ciertos animales y plantas en las profundidades marítimas. La ciudad brillaba desde el espacio, aunque no tanto como las de hoy.
El proyecto estaba funcionando.



Fuente:
http://www.ghan.com.ar/

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