jueves, 16 de septiembre de 2010

Las Dinámicas de Los Reinos

Las Dinámicas de Los Reinos 


Por Montalk
Traducido por Adela Kaufmann



Cómo la Conciencia atrae la experiencia.

Los principios de las Dinámicas de los Reinos fueron inspiradas por los Cassiopeos, ampliado por el Nexus Siete y refinado a través de numerosas conversaciones con amigos, y confirmado por la experiencia.



Introducción

Un antiguo axioma hermético afirma que todo es mente, todo vibra.

Puesto que cada ser vivo es consciente de manera única, cada ser vivo lleva una firma vibratoria única. El alma transmite un amplio espectro de vibraciones, que a través del principio de la resonancia atrae un espectro correspondiente de experiencias. Las almas de una frecuencias común comparten reinos comunes de experiencia y tienden a cruzarse caminos en la vida.

Este es el estudio de la dinámica de los reinos, de cómo las vibraciones influyen en la experiencia, y de cómo la experiencia influencia la vibración . La simplicidad de la correspondencia entre las vibraciones del alma y la experiencia personal traiciona la asombrosa naturaleza de sus implicaciones.

Por ejemplo, la dinámica de los reinos, explica:

Cómo nuestras experiencias diarias son los efectos finales de procesos hiperdimensionales

¿Por qué las personas con mentalidades de víctimas o depredadores se atraen entre sí?

Cómo la disonancia entre individuos atrae detonadores sincrónicos de confrontación

Cómo es que aprendiendo una lección antes de tiempo impide que se manifieste como experiencia

¿Por qué es que un corazón puro lo protege a uno contra el peligro?

Cómo la división personal de los caminos y el Cambio por venir son diversos grados de precisamente el mismo fenómeno



Vibración


Cuando hablamos de vibración, en realidad estamos hablando de ondas con amplitud, frecuencia y fase.



La amplitud es la fuerza, la frecuencia de la rapidez de las fluctuaciones, y la fase de alineación o el cronometraje de una ola. Para que una onda exista y se propague debe haber una fuente y un medio, aquel que genera vibración y el que la lleva hacia el exterior. Por ejemplo, una cuerda de guitarra inicia vibraciones que viajan por el aire en forma de picos alternos y depresiones en la presión del aire.

Las vibraciones del alma no son menos tangibles que las ondas de sonido, aunque su naturaleza y su medio de propagación son más exóticos. Usan el mismo medio a través del cual viaja la luz y las ondas de radio, pero están hechas de ondas potenciales en vez de ondas electromagnéticas. Esto significa que el campo vibratorio del alma (también conocido como el aura) se compone de campos y ondas mucho más sutiles que los campos eléctricos o magnéticos, por lo que los instrumentos convencionales no pueden detectar el aura.

Sin embargo, este campo está lleno de patrones de energía e información-la materia misma del pensamiento y las emociones.

La Dinámica de los Reinos es esencialmente física cuántica, o al menos cómo los principios cuánticos permiten a la conciencia interactuar con la realidad física. La física cuántica calcula futuros probables y la conciencia selecciona cual experimentar.



Pero mientras que la ciencia convencional dice que los efectos cuánticos están limitados a la escala subatómica, aquí reconocemos que tal vez los fenómenos cuánticos son igual de activos en el mundo macroscópico y en realidad dirigen la progresión de nuestras experiencias.

Debido a que los procesos cuánticos no sólo determinan lo que percibimos, sino también a través de lo que percibimos, ignoramos en gran medida su influencia.



La situación es similar a unos nadadores flotando en un río a una velocidad igual, cada nadador relativamente estacionario al otro, viéndose únicamente los unos a los otros ellos sólo pueden concluir que están en aguas tranquilas, que el movimiento en el agua sólo es evidente si miran hacia abajo y observan los pequeños remolinos a su alrededor. La ciencia convencional sólo mira hacia abajo y no se da cuenta que una masiva corriente cuántica es lo que nos mueve a través del tiempo.

Pero, ¿cómo exactamente manifiesta la conciencia la experiencia?





El Holograma Fractal


En cada momento en el tiempo, nuestro universo no es más que una tajada de una compleja red de infinitas posibilidades, que es inmutable y eterna. Técnicamente esto puede ser llamado multiverso o el “proyector del estado” "o" función de onda" de la realidad. Es un holograma fractal que se acerca para siempre hacia el futuro. El propio fractal no cambia, es sólo nuestra mente la que se mueve a través y por lo tanto genera por sí misma la ilusión del espacio y tiempo.

Para entender este proceso, se debe entender cómo funcionan los hologramas.

Los hologramas codifican la información registrando el patrón de interferencia entre dos ondas de frecuencias comunes, una onda siendo uniforme en consistencia y la otra teniendo su fase alterada por la información a ser codificada.

La forma tradicional de hacer un holograma es la siguiente: un rayo láser es dividido en dos, la mitad brillando en una película fotográfica y la otra rebotando de un objeto antes de brillar en la película. Lo que es registrado en la película es un patrón de interferencia entre estos dos rayos, codificando la topografía del objeto.



Después de que se desarrolla la película, el mismo láser iluminándola será modulado en fase e intensidad por el patrón y reproducirá la información codificada, proyectando desde allí una réplica visual del objeto. La naturaleza de la imagen proyectada hacia adelante de un holograma depende del ángulo, la intensidad y frecuencia (color) del láser.

La frecuencia determina qué información se puede acceder. Si el holograma es grabado con un láser rojo, un láser verde fallará en producir una imagen. Las imágenes múltiples pueden ser codificadas en un holograma, cada uno llamado por un láser del color correspondiente.


El ángulo y la región de iluminación decide qué información particular de las opciones disponibles aparecerán seleccionadas para proyección.



En el caso de la película holográfica, la imagen proyectada gira con una rotación en el ángulo del láser de incidencia, o cambia a una imagen diferente si el láser brilla sobre una parte de la película en la que se registró un objeto diferente. El ángulo y la posición son los dos tipos de fases, por lo que es la fase la que selecciona desde un rango determinado cuál imagen proyectar.

Por último, la intensidad de la iluminación (amplitud de la onda) determina el grado de fidelidad en la imagen proyectada. Cuanto mayor sea la amplitud, más precisa y completa la información descodificada.

El proceso holográfico tiene paralelos metafísicos. La mente del Creador corresponde a la fuente del láser, los arquetipos corresponden a los objetos registrados, y la matriz de existencia corresponde con la película fotográfica. De ello se deduce que nosotros, como unidades individuales de conciencia somos el láser iluminador. El color del láser es la frecuencia de nuestras emociones, su fase, nuestros patrones de pensamiento, y su amplitud nuestro nivel de intenciones.

Así como el color del láser determina la capa de información holográfica accesible, al igual nuestra naturaleza emocional determina el rango arquetípico de la experiencia accesible. De esta gama, nuestros pensamientos determinan el ángulo particular de fase desde la cual se experimenta este arquetipo. Y la fuerza de nuestra intención determina cuan exacto y vívido se manifiesta.

Esto no es ninguna metáfora, el universo es, en efecto, holográfico. Pero también es fractal como se mencionó ya brevemente. Un fractal es infinitamente complejo y permite hacer zoom hacia adentro o hacia afuera, sin límite. Cada nivel de zoom hacia adentro es un subconjunto de todos los zooms anteriores. En nuestro estado actual, estamos haciendo zoom hacia el fractal y percibiendo este movimiento como un avance hacia el futuro.



Y, naturalmente, el futuro es un subconjunto de todos los futuros probables anterior, aunque la verdad, el tiempo es ilusorio, porque todos los niveles del fractal existen simultáneamente.

Una vez más, este fractal es holográfico, nosotros iluminamos porciones de él según nuestra naturaleza emocional, nuestros pensamientos, y la intención.





Reinos


Pero nuestra naturaleza emocional es compleja y las frecuencias que la componen son numerosas.



Por lo tanto nuestra conciencia vibra con un espectro de frecuencias y, por consiguiente las accede desde el holograma de un espectro de los arquetipos de la experiencia. Cada persona tiene un espectro vibratorio único, a pesar de que los diferentes individuos pueden compartir ciertas frecuencias. Este espectro identifica, no solo la composición del alma, sino también el propio y único camino de aprendizaje en la vida. Nuestro temperamento refleja nuestra naturaleza de alma y determina el ámbito o reino de nuestras experiencias.

Los reinos son los mundos personales que habitamos, nuestra esfera de influencia, nuestro alcance de percepción, y la región de actividad. Son áreas específicas del holograma nosotros iluminamos según nuestro espectro vibratorio, nuestro ser, nuestra esencia.

Cada individuo proyecta y ocupa un único reino, aunque no necesariamente independiente; algunas frecuencias son más o menos compartidas y dar cuenta de la realidad consensual y experiencias mutuas.

Por lo tanto, los reinos, pueden intersectarse, suplantarse o se subconjuntos de otros reinos.





Reinos como Temas de Experiencia


Los habitantes de dos reinos que se cruzan, inevitablemente se cruzan e intercambian lecciones. Estas lecciones son de una naturaleza arquetípica determinada por la parte del holograma que acceden comúnmente ambos reinos.

Cuando un dominio es el subconjunto de otro, aquellos que ocupan el reino más grande entenderán completamente y percibirán a aquellos del reino más limitado, pero no al revés. La diferencia pudiera ser pequeña entre el maestro y el estudiante o un adulto y un niño, o grandes entre el hombre y los animales o el ser hiperdimensional y el hombre.



Pequeñas diferencias dan cuenta de las diferencias en el nivel de entendimiento, mientras que las grandes diferencias entre los reinos dan lugar a diferencias de percepción. Esto simplemente significa que uno tiene un espectro de vibración que incluye y supera al otro.

A veces dos reinos son independientes, compartiendo pocas, pero las más fundamentales de las frecuencias.



Por ejemplo, dos personas pueden compartir las frecuencias más bajas, colocándolas en el mismo plano físico, pero su diferencia en el camino de la vida hará cada personaje insignificante en la vida del otro. Pueden cruzarse, pero sólo de manera superficial. Y si se ven obligados a interactuar o comunicarse, habrá mutua incomprensión y falta de interés en el mejor de los casos, y aversión o confrontación en el peor.

Cuando la diferencia entre los reinos es extrema, los seres de cada reino, pueda que ni siquiera se perciban físicamente entre sí.

Los reinos son algo así como guiones de película, cada persona siendo la estrella de su guión, pero todos los guiones incluyen a otros como importantes o insignificantes personajes. Cuanto mayor es la congruencia entre dos reinos, más importante es el papel desempeñado por cada personaje en el guión del otro.



La importancia de un personaje no está determinado por la frecuencia con la que interactuamos con ellos, sino que cuan significativamente lo hacemos. Es posible que se crucen con un carácter de fondo cada día, tal vez un vecino o un compañero de trabajo y no dejan más que una tenue impresión en nuestras almas.

Otros que pudiéramos encontrar sólo una vez en la vida durante una experiencia tan significativa que nos marca de por vida.





Limitaciones Perceptuales

Reinos también significan los límites de nuestra percepción.



A veces no podemos ver el punto que otro está tratando de hacer, o de lo contrario, no podemos entender por qué hacen lo que hacen, lo que indica que nuestro reino no se extiende hacia algunas regiones del holograma con el que están familiarizados. Así, pues a en un nivel mundano, los reinos delinean con aquello con los que usted pudiera identificarse y notar.

En un nivel más significativo, los reinos definen lo que usted tiene capacidad de percibir, es posible que otro ser esté tan lejos de su reino que usted no puede ni siquiera percibirlos a ellos y viceversa. Esto es para seres cuyos dominios son independientes entre sí.

En cuanto a los seres ocupando reinos de los cuales el suyo es un pequeño subconjunto, los seres hiperdimensionales, por ejemplo, que suelen estar fuera de su rango de percepción, pero pueden optar por manifestarse visiblemente, proyectando su conciencia en una estrecha banda de vibración que coincide con la suya.

Este concepto es fácil de entender si tenemos en cuenta la interpretación mundana de 'dominio' o ‘reino’.

Cuando usted se encuentra con alguien cuyo reino es un subconjunto de los suyos, por ejemplo, un niño pequeño, que aún tiene que aprender las lecciones que usted ha aprendido ya, usted puede elegir simplificar su idioma y comunicarse en su nivel. Esto requiere a menudo utilizar metáforas que ellos pueden comprender. Asimismo las entidades hiperdimensional pueden envolverse en formas visuales que podamos comprender.

Estas formas visuales son expresiones alternativas de sus arquetipos vibratorios, así como las metáforas son expresiones alternativas de significado.





Futuros Probables

La física cuántica define una función de onda como un campo de probabilidad.



Cuando se especifica como una ecuación, puede dar información acerca de la probabilidad de que una partícula subatómica, por ejemplo un electrón, estará en una posición determinada o en un estado de energía cuando es medida.



Las funciones de onda se pueden considerarse como una nube de posibilidades de las que sólo una posibilidad se manifiesta cuando es observada. Es una pequeña región del holograma universal a partir de la cual se proyecta un ángulo de información. Las funciones de las ondas cuánticas son la base física de los "reinos" y los reinos definen el alcance de las funciones de nuestras ondas personales.

A diferencia de los electrones que son increíblemente complejos y la función de onda de nuestro ser es mucho más rica en su composición que aquella de cualquier partícula subatómica. Sin embargo los principios de la física cuántica son tan válidos para nosotros en el ámbito macroscópico como para los electrones en el reino subatómico.

En la escala macroscópica, estos principios cuánticos se manifiestan como principios de las dinámicas del reino.





Selección de Fase


Cuando una partícula subatómica es medida en el laboratorio, su función de onda cierra su fase con la función de onda del instrumento.



Quien lea el instrumento cierra su fase con su función de onda y al final, la partícula observada, instrumento, y observador, todos ocupan la misma realidad teniendo cero diferencias de fase entre ellos.


Esta fase es una cantidad física y es comúnmente llamada "fase geométrica" o "fase de berry" o "fase Aharonov-Bohm" (diferentes nombres para la misma fase en diferentes situaciones). Esta fase no es más que el alineado físico de la función de onda. Para repetir, para que dos cosas ocupen la misma realidad e interactúen causalmente entre sí deben tener cero diferencia de fase entre ellas.

En las dinámicas de los reinos, la situación es un poco más compleja.

La fase geométrica no dice nada acerca de las características de la conciencia. Para eso necesitamos fase esotérica.

Matemáticamente hablando, mientras que la fase geométrica es real, la fase esotérica es imaginaria. Metafísicamente hablando, mientras que la fase geométrica es una propiedad material, la fase esotérica es puramente una propiedad consciente. Las fases geométricas y las fases esotéricas no son más que los componentes reales e imaginarios de una fase “cuaternión” caracterizando el alineamiento, de las capacidades mentales y materiales de las funciones de onda.

Para entender el papel de las fases esotéricas y geométricas en el contexto del principio holográfico, recuerde cómo la imagen proyectada de un holograma óptico depende del ángulo del láser, su frecuencia, y donde en el holograma brilla este láser.

La fase geométrica de la física cuántica es simplemente el ángulo de iluminación. Sólo es importante después de que ya han sido seleccionadas la frecuencia y la región de iluminación. Así como seleccionando el ángulo del láser determina el ángulo de visión de la imagen final, también la selección de la fase geométrica precipita un estado observable desde una función de onda.

¿Qué hay de la región de iluminación y frecuencia del láser?

Eso correspondería a la fase de esotérica. Los pensamientos, las emociones, y las intenciones forman la fase esotérica para determinar qué parte del holograma será iluminado, lo que especifica el reino propio. La fase geométrica, entonces, selecciona qué experiencias tangibles manifiesta desde el determinado rango de futuros probables. Para que la mente experimente un futuro probable específico, debe alcanzar el enganche, tanto de la fase esotérica como la geométrica.

Juntas, las fases geométricas y esotéricas determinan dónde estamos situados en el fractal holográfico universal en cualquier momento en el tiempo.

Por lo tanto, nuestro reino es una función de onda que se extiende desde esta ubicación esférica hacia afuera en todas las direcciones del espacio, tiempo y dimensión.





El Electromagnetismo y el Aura


La fase geométrica es sensible a los campos sub-electromagnéticos, conocidos como campos potenciales.



Estos son los componentes básicos de los campos eléctricos y magnéticos, y son relativamente simples en su estructura. Mientras que los campos magnéticos son análogos a un conjunto de vórtices de agua, los campos potenciales se parecen más a las corrientes de agua. Desenroscando un campo magnético se puede generar un campo llano de potenciales, capaces de cambiar la fase geométrica de un electrón, por ejemplo. Existe la tecnología para crear estos campos y permitir la manipulación de la fase geométrica.

La fase esotérica sólo puede ser modulada por campos superpotenciales, que son aún más simples en su estructura que los campos potenciales. Mientras los campos potenciales son como las corrientes de agua, los campos superpotenciales representan el agua misma. Sólo dos cosas son capaces de generar y manipular tales campo: la conciencia y ciertas tecnologías hiperdimensionales.

Los seres conscientes irradian campos potenciales y superpotenciales conteniendo varios patrones, vibraciones e intensidades en paralelo a la región de iluminación del láser, la frecuencia y el brillo. Este campo sub-electromagnético se extiende esféricamente hacia el exterior en el holograma universal, iluminando las regiones dentro de lo físico, temporal, y la proximidad dimensional. Este capullo brillante define el reino de uno.

La porción de este campo multidimensional cruzando nuestro plano físico se conoce como el aura. El aura es una combinación de campos potenciales y superpotenciales emitidos por entidades vivas sirviendo y actuando como una matriz de interfaz entre la conciencia de origen y el entorno externo. Los instrumentos estándar no puede detectarlo porque los campos que comprenden el aura son estructuralmente más simples que los campos electromagnéticos.



Se necesita tecnología especializada, algunas de las cuales ha sido patentadas y el resto restringido por facciones militares y alienígenas avanzadas para el uso exclusivo.

El aura es un campo de resonancia que codifica qué región del holograma es accesible para enganchar la fase y por lo tanto qué experiencias son, por lo tanto, atraídas. Hasta cierto punto, el aura traza un mapa de cada función de onda da uno y reino. Cae linealmente con la distancia, causando que sean los reinos con frecuencia físicamente localizados.



Esta es la razón por la cual la vibración de una persona o lugar se nota sólo cuando uno está lo suficientemente cerca.

Pero debido a que el aura es sólo el física, aunque sutil, un componente del propio campo vibratorio total y el resto estando en el espacio imaginario, los reinos también puede extenderse a través del espacio-mente y de vuelta con el grado de proximidad consciente. Dos personas mucho más allá del alcance del rango aúrico una de la otra todavía pueden compartir los reinos a través de la proximidad mental y emocional.



Las relaciones de larga distancia o los foros de debate en Internet son algunos ejemplos.

En resumen, se podría decir que el aura es un campo sub-electromagnético que atrae temas de experiencia, pero no selecciona explícitamente cual experiencia en particular se manifiesta. Esto último se deja a elección personal y a las circunstancias.

Los elementos arquetípicos dentro de la conciencia se convierten en patrones simbólicos en el aura que resuenan y atraen las correspondientes experiencias del holograma universal.




Metafísica de la Dinámica de los Reinos


Con la física de la dinámica de los reinos detrás de nosotros, estamos dispuestos a examinar la metafísica.



Como se ha explicado, la conciencia genera un campo que atrae y resuena experiencia significativa. Pero lo que es significativo para una persona puede ser noticia vieja para otra. De ahí sus vibraciones del alma perfilan su aprendizaje emocional, ¿qué secuencia de experiencias son significativas y tienen la suficiente carga emocional para catalizar su crecimiento espiritual.

Las emociones como las conocemos son los motivadores sustitutos. Esto significa que nos empujan a hacer lo que está más allá de nuestra motivación normal de hacer. Sin emoción, hacemos únicamente lo que está dentro de nuestro entendimiento y programación de hacer. Ese es nuestro estado natural de ser, nuestro reino en equilibrio.

Cuando somos felices, sonreímos y nos volvemos más animados que de costumbre y nuestro reino se extiende ligera y momentáneamente a lo largo de esa dirección. Cuando estamos enojados, podemos lanzar insultos u objetos, y el límite de nuestro reino igualmente se deforma para reflejar y reforzar esas acciones y sus consecuencias.

Así alteran las emociones los límites de nuestro reino, iluminando momentáneamente nuevas regiones del holograma. También influyen en cuales reinos ocupamos.



Como se afirma en Mensajeros del Alba, las emociones nos pueden llevar a otras dimensiones. Mudarse a un estado de reino diferente do puede ser tan simple como cambiar su actitud y con ello acceder a una secuencia de experiencias felices o tan profundas como mudándonos de esta realidad hacia una densidad más alta. Cuando el láser cambia de color, se ponen de manifiesto las partes del holograma que antes eran inaccesibles.

El crecimiento espiritual es la interminable expansión de un ámbito para abarcar mayores y más profundos aspectos del holograma, para incrementar la vitalidad y la fuerza del propio ser.



Esto implica enriquecer y ampliar el propio espectro de vibración, incrementando la intensidad de la iluminación. Cuanto más rico sea el espectro, más cerca se mueve hacia la luz blanca que contiene todos los colores, significando que la conciencia más cercana llega a la unificación con el holograma y la Fuente que lo grabó.

Cuando estamos en necesidad de una lección, nuestro espectro vibratorio está careciendo de ciertas frecuencias, el aura carece de un patrón particular. Si a nuestro espectro vibratorio le falta un componente, no hay nada dentro de nosotros para repelerlo a través de la disonancia y la pieza correspondiente en el holograma. Y así, esencialmente permitimos a manifestación de lo que más necesitamos experimentar.

Dicho de otra manera, en el equilibrio, nuestra frontera de nuestro reino contiene áreas que faltan en las cuales encajan los correspondientes futuros probables.



Estos futuros probables contienen experiencias significativas cuyo componente emocional es suficiente para alimentar la expansión de nuestra frontera de reino y llenar el vacío. Una vez que una lección que se aprende, el nuevo estado de equilibrio ya no invita a esos tipos de experiencias, porque el hueco está lleno, pero el no aprender la lección deja la brecha un poco más amplia que antes.



Esta es la razón por la cual, el no aprender una lección la primera vez, hace que ésta se repita en varias formas de escalada gravedad.

Diferentes personas pueden aprender la misma lección de manera diferente, porque cada individuo tiene un único camino de aprendizaje emocional. Las experiencias que son importantes para uno pudieran ser incomprensibles o innecesariamente duras para otros.

De cómo se manifieste el arquetipo de lección de la experiencia depende de la capacidad de respuesta emocional del individuo en cuestión. Algunos aprenden mejor con la compasión y la alegría, otros con miedo y dolor - cualquiera que sea el motivador sustituto más eficiente. Cada emoción tiene una frecuencia determinada (una oscilación en la fase esotérica) y así como el láser accede una capa holográfica en particular de acuerdo a su frecuencia, las personas con temperamentos diferentes tienen acceso a las diferentes capas del holograma y con ello atraen diferentes futuros probables para cualquier arquetipo de lección determinado.

Por lo tanto, es el temperamento el que influye más significativamente en la naturaleza de las propias experiencias personales. El temperamento es simplemente una actitud de vida y clima emocional, el espectro de frecuencias en las que el alma, en su estado actual, resuena naturalmente. Mide nuestra habilidad de respuesta a oportunidades de aprendizaje. Podemos colocar temperamento en una escala con reactivación programada en el extremo inferior y actividad consciente en el extremo superior.


Los temperamentos que son neuróticos, paranoicos, preocupados, temerosos, enojados u hostiles son implícitamente reactivos.



El espectro de resonancia de alma asociada se centra alrededor de las frecuencias más bajas, cerca de aquellas de la materia física. La materia es perfectamente reactiva y determinista, porque para cada acción hay una reacción igual y opuesta. Las personas con bajas frecuencias vibratorias son altamente reactivas y a merced de las influencias externas.

Los temperamentos que son calmados, observadores y discernientes son activos en vez de reactivos, porque la conciencia y el libre albedrío predican respuestas a la experiencia. Las frecuencias de resonancia de alma asociadas son más altas en la escala, más cercana a las de la conciencia pura. En contraste con las reacciones, las acciones son no deterministas, ya que se derivan de la verdadera opción más que del efecto predeterminado de alguna causa.

La escala de absoluta reactividad a la absoluta actividad está limitada por la materia en el extremo más bajo, y la conciencia infinita en el extremo más alto. Nosotros, como individuos, tenemos un sistema intermedio, nuestra ubicación es determinada por nuestro camino de aprendizaje emocional elegido. Por lo tanto, el espectro vibratorio de nuestra alma mide dónde es que estamos en el gran ciclo de evolución espiritual.

Los individuos que recorren el camino de la reactividad requieren de catalizadores relativamente abrasivos para ponerlos en movimiento.


Pero debido a que cada experiencia de aprendizaje ofrece una elección en la forma de proceder, siempre existe la oportunidad de subir la escala de frecuencia y ser más consciente y menos reactivo, que a su vez hace menos abrasivas las experiencias de vida.




Decisiones y Lecciones Colectivas


Cuando la gente se reúne en mutua proximidad física o mental, sus campos vibratorios se suman para producir un campo colectivo resonando fuertemente en frecuencias compartidas entre ellos.

Las brechas en este campo invitan a las lecciones y experiencias colectivas. Este campo colectivo se refuerza a sí mismo, ya que ejerce una repulsión a cualquier persona o cosa cuyo espectro es disonante con la frecuencia del colectivo. Por ejemplo, las personas que entran en el campo serán, o bien repelidas o atraídas, dependiendo de cuan cerca coinciden sus perfiles de auras con el colectivo.

Las ciudades y los barrios son ejemplos de grupos físicos que generan un campo colectivo, cuya intensidad disminuye con la distancia física. Acercándose demasiado a un área con vibraciones muy disonantes a la propia puede evocar sentimientos de desasosiego, asfixia, o pánico, entrando en zonas con vibraciones resonantes invitará a los sentimientos de confort y vitalidad.

A veces la gente se muda a un lugar particular, ya que proporciona los probables futuros necesarios que catalizan la evolución personal.



Pero una vez que los catalizadores se han agotado, las brechas del límite del reino que antes invitaban a esas experiencias se llenan y causan disonancia. Esta disonancia evoca automáticamente desde el holograma, variados catalizadores para la separación. En otras palabras, cuando es hora de que alguien que mueva a un área más fructífera, eventos improbables se manifiestan para forzar la reubicación.

Cuando la disonancia es débil entre un individuo y un grupo, la repulsión puede manifestarse como malestar emocional o apatía; cuando son fuertes, la fricción pudiera encender el fuego emocional a través de experiencias negativas que catalizan la ruptura de la interacción física o mental entre los elementos disonantes.





Guerras de Frecuencias


Por debajo del umbral de la conciencia ordinaria, las "guerras" de frecuencias tienen lugar entre grupos que compiten en el mismo entorno físico o mental. Cuando sutiles, estas batallas tienen lugar, no tanto con confrontación como con el establecimiento de las frecuencias dominantes que agobian y subconscientemente repelen el bando contrario.

Debido a que la amplitud de vibración es el factor decisivo, unos pocos individuos con bajas pero fuertes vibraciones pueden invadir a un grupo más grande con vibraciones superiores, pero más débiles, o al menos amortizan sus frecuencias y por lo tanto las arrastran hacia abajo.

Los tableros de mensajes de Internet son ejemplos de grupos mentales cuyos campos mentales colectivos disminuyen con la distancia mental. Como se discutió anteriormente, la distancia mental implica que cuanto menos se invierte energía emocional y concentración mental sobre un grupo particular, no físico, como un foro, menos se siente su ámbito colectivo.



Por ejemplo, toma sólo unos pocos individuos muy "negativos" o fragmentados unirse e infectar un tablero de mensajes, si el número de miembros no es consciente y son débiles en su vibración. No necesitan ser violentos u hostiles, sólo firmes y altamente anclados en sus bajas vibraciones.

Otros miembros pueden interpretar los sentimientos de apatía y creciente malestar emocional o como propio y retirar sus energías del campo colectivo, por falta de entusiasmo, lo que permite que una baja vibración domine y reprima a todos los presentes y futuros miembros de inclinación positiva. Y si la disonancia es particularmente fuerte, el enfrentamiento visible hará erupción y forzará la expulsión de individuos disonantes con las vibraciones dominantes del campo colectivo.

Pero estos son sólo reflejos microcósmicos, o dinámicas del reino subconjunto, de una guerra de frecuencias teniendo lugar entre las fuerzas hiperdimensionales de opresión y liberación.

Los seres hiperdimensionales están más allá del tiempo lineal y lo que es para nosotros una serie de futuros probables, presentes, pasados y es simultáneo para su territorio natal.

Ellos poseen un mayor grado de libertad que nosotros navegando el holograma.




Guerras Hiperdimensionales


Las guerras físicas utilizan la fuerza física para obtener avances en el territorio físico.



Pero una guerra hiperdimensional se libra en un campo de batalla hiperdimensional extendiéndose hacia delante y hacia atrás en el tiempo, y hacia los lados a través de dimensiones paralelas. Nuestras vibraciones de alma y el reino que elegimos ocupar determinan a qué futuros probables tenemos acceso o, alternativamente, a qué territorio hiperdimensional nos conectamos y con ellos nos reforzamos.



La guerra hiperdimensional es en gran parte luchada a través de nosotros, a través de las frecuencias que elegimos sostener.


Para cualquier arquetipo de lección, una variedad de experiencias son viables para el aprendizaje. Las rutas de baja frecuencia atraen experiencias más crudas que los caminos con frecuencia más alta. Por ejemplo, una lección individual o colectiva sobre la independencia puede exigir el dolor de la esclavitud de la ruta de acceso más baja, mientras que la victoria sobre la tiranía pudiera ser suficiente para los caminos más altos.

Solamente la primera es ventajosa para la tiranía. Por lo tanto, las fuerzas de la opresión hiperdimensionales tienen un interés crucial en bajar la frecuencia de aquellos que desean esclavizar, a fin de que el sometimiento atraiga subyugación como su modo preferido de aprendizaje.

Esta es la razón por la cual fuerzas hostiles a menudo parecen respetar el libre albedrío - éstas requieren que los objetivos estén dentro de un ancho de banda de frecuencia de resonancia determinada a la suya propia antes de que puedan ser captadas y manipuladas de manera causal. Recuerde que el enganche de fase es necesario para que dos cosas causalmente interactúen, y que las sutilezas hiperdimensionales de las dinámicas de los reinos se evaporen y dejen sólo las leyes físicas de causa y efecto.

Al resonar dentro de su espectro de frecuencias, usted entra en su territorio hiperdimensional y ellos adquieren la capacidad de dominarlo físicamente.




Dinámicas de los Reinos de las Abducciones


Las abducciones son un buen ejemplo. Hay un sinnúmero de individuos, incluido yo mismo, que hemos sido objetivos para la eliminación. La pregunta es por qué los secuestradores no se limitan a matar a sus objetivos.



A veces lo hacen, pero sólo porque sólo a veces que pueden hacerlo.

Los individuos ocupando una baja frecuencia vibratoria de alma, como el personal militar o las personas extremadamente paranoicas están lo suficientemente dentro del espectro vibratorio adecuado para ser secuestrados y mutilados o consumidos.



Lo mismo puede decirse para individuos cuyas auras son débiles, como es el caso de los toxicómanos crónicos. Además, las auras de los niños pequeños no están completamente formadas, porque el alma no se ha asentado completamente en el cuerpo, por lo que sus reinos son mucho más fáciles de penetrar que los de los adultos.

Los secuestros tienen lugar con mayor frecuencia durante la infancia cuando la mente es a la vez maleable y el reino fácilmente infiltrado, lo que permite la instalación oportuna de sistemas de programación de la mente.

Como se ha mencionado, la frecuencia más baja del alma es la que nos mantiene conectados al plano físico y causalmente interactúan entre sí. Las abducciones emplean tecnología de teletransportación hiperdimensional que momentáneamente lo elimina a uno del el plano físico. Esto plantea ciertos problemas a los secuestradores, como por ejemplo, que el camino más viable para la fase de bloqueo debe ser momentáneamente abandonado.



Esto separa el hilo de la causalidad que proporcionaría de otra manera una línea clara de la continuidad entre la opción encarnativa del individuo de someterse a las leyes de la fisicalidad y de su última consecuencia en las manos de los abductores.

La manipulación, por lo tanto, debe ocurrir a través de aberturas más sutiles en la frontera del reino, a través de las diversas vulnerabilidades espirituales, psicológicas, y emocionales del individuo. Así, el método preferido de manipulación es la programación de la mente. En un nivel superior, la persona permite la explotación de sus debilidades, porque siempre hay una posibilidad marginal para el aprendizaje de una lección y el parcheo de la debilidad.

Por ejemplo, la programación de la mente es permitida únicamente porque la persona puede, a través del auto-control y la auto-observación, volverse cada vez más centrado y consciente, di él o ella debiera elegir ser activo en lugar de reactivo. Cada experiencia atraída puede moverlo a uno hacia arriba o hacia abajo en la escala de frecuencia, dependiendo de cómo uno elige percibir y utilizar estas experiencias. Es lamentable, sin embargo, que muchos abducidos sucumban y, en algún nivel elijan el camino de la manipulación e incluso la muerte.

Es peligroso llegar dentro de la proximidad física de una base subterránea, porque uno está, entonces, lo suficientemente cerca como para ser físicamente secuestrados sin el uso de la teletransportación.

El hilo de la causalidad se mantiene intacto y ofrece una mayor libertad a los secuestradores en el manejo del objetivo. En los casos más afortunados, en los cuales el individuo tiene suficiente defensas residuales no causales para evitar las peores consecuencias, pero se puede hacer mucho más durante esos secuestros que a través de procedimientos más estándar implicando la teleportación a través de grandes distancias.



Estas oportunidades se utilizan con frecuencia para instalar el nuevo "hardware" y "software", tal vez implantes y sistemas de codificación subconsciente que se prestan para la programación remota (a distancia) para que no sean necesarios futuros secuestros.

Las facciones militares/gubernamentales están muy interesadas en esta tecnología. Les permite enviar señales de programación a distancia a los objetivos de programación en cualquier momento y lugar. No es raro que los secuestrados sean hipnóticamente programados para viajar a un lugar peligroso, donde pueden ser físicamente secuestrados.

Así que, a pesar de las limitaciones de los reinos, las fuerzas hostiles son expertas en aprovechar sus recursos.





Los Atractores Negativos


El grado en que las fuerzas negativas hiperdimensionales se manifiestan tangiblemente en la vida varía con la resonancia.



Algunas personas están más en sintonía con las vibraciones de baja frecuencia y experimentan mucho más objetivamente la presencia de entidades negativas que aquellos cuyas vibraciones están principalmente en otras partes del espectro, éstos últimos encuentran fuerzas hostiles mucho más subjetivamente, fugazmente, y de manera ambigua.

El mayor atractor de los fenómenos relacionados con los extraterrestres son el miedo, la paranoia, el nerviosismo, y la obsesión. Estas son características de frecuencias más bajas que lo hacen a uno más reactivo, fácilmente predecible, y por lo tanto fácilmente controlable. Los secuestrados que experimentan la variedad más indudable de encuentros con entidades hostiles son a menudo neuróticos, obsesivos, miedosos y/o paranoicos.

Se podría argumentar que tener experiencias objetivas de naturaleza terrorífica lo haría a uno neurótico, pero estas experiencias no son más que el resultado final de un ciclo vicioso de frecuencia de atraer experiencia y la experiencia influencia la frecuencia de uno. En cada vuelta del ciclo no hay opción de recuperar el control sobre las propias emociones y la reactividad a través de la práctica de la indiferencia, la tranquilidad, y una actitud positiva.

Sin embargo, algunos secuestrados son resistentes, les gusta sentirse "elegidos", y no son partidarios de poner fin a sus encuentros con alienígenas. O tal vez simplemente no pueden escapar de sufrir las consecuencias kármicas de las selecciones elegidas en esta vida o en las anteriores, tales como hacer un pacto con el lado oscuro.

El hilo causal establecido por dicho pacto es difícil, pero no imposible de cortar, hacerlo implica renunciar a los acuerdos pasados y elevar sus frecuencias y su sensibilización o conciencia.





Depresores de los Reinos


Constantemente mantener una alta frecuencia del alma es absolutamente esencial para mantenerse fuera de problemas.



Pero esto requiere esfuerzo, porque estamos inmersos en campos ambientales a que pueden influir el nuestro. Algunos de estos campos son de origen astrológico y fluctúan con los diversos ciclos planetarios y lunares.

Otros ejemplos incluyen los ámbitos colectivos generados por reuniones físicas o mentales de individuos.

Si estos campos son lo suficientemente fuertes, pueden arrastrar las vibraciones del alma de las personas dentro de su alcance. Por ejemplo, la luna genera un campo muy fuerte de baja frecuencia en el lapso de unos pocos días de luna nueva o llena, y esto influencia negativamente los temperamentos de las personas vulnerables a su influencia. Aumenta la reactividad y las lecciones de una naturaleza emocional muy abrasiva tienden a aumentar en esos días.

No todos estos campos de polarización o influencia son naturales. Algunos pueden ser obtenidos a través de tecnología fluctuante de campos potenciales y superpotenciales.



Por ejemplo, puede ser posible por medio de las torres de microondas para triangular ondas electromagnéticas cuyos componentes magnéticos y eléctricos cancelan esos campos, dejando sólo un campo oscilante potencial capaz de suprimir el aura y exacerbar la sensibilidad emocional.



La rejilla conductora formada por estelas químicas también puede crear vibrante campos potenciales que supriman el equilibrio mental y emocional, así como la integridad del aura de las poblaciones irradiadas. A veces no es necesario el uso de tales métodos avanzados… a menudo... son empleados métodos más crudos para manipular el pensamiento y las emociones, que simplemente tiran los niveles neuroquímicos y hormonales fuera de balance.

Sin embargo, es importante recordar que la frecuencia del alma puede caer temporalmente cuando es dominado por campos sub-electromagnéticos ambientales, como cuando uno está dentro de la proximidad física o mental de una fuente de baja frecuencia. Por supuesto, es posible rechazar tales influencias, si uno está lo suficientemente consciente, vitalizado, y centrado.

Cuando se amplifican los ambientes de baja frecuencia, se siente como alguien que ha subido la "gravedad" y necesita más fuerza para mantenerse en pie y equilibrado. Es posible en esos momentos conectarse mentalmente con un ámbito de mayor frecuencia y por tanto más centrado. Esto requiere una meditación interior y contemplación de los más altos ideales y arquetipos.

Otras fuentes de depresiones de frecuencia incluyen:

tormentas eléctricas

escaramuzas psíquicas directas entre facciones hiperdimensionales

proximidad física de sus naves

ataques psíquicos

la presencia inmediata de entidades demoníacas astrales o patrones de pensamientos negativos

Los ataques psíquicos requieren que una entidad use su intención de llegar a una proximidad mental de un objetivo y desatar una oleada de energía de baja frecuencia.



Estos intentos de dominar el campo propio de la víctima y lograr el bloqueo de fase, después del cual las formas causales de daño (tal como se especifica a través de la visualización) pueden proceder.

Las tormentas eléctricas son reflejos físicos de la tensión y disonancia asociados con la disonancia del reino y la separación, y por lo tanto, esta es la clásica asociación entre tempestades emocionales y tipos atmosféricos. Precediendo este tipo de tormentas, los campos de energía de baja frecuencia se intensifican. (Wilhelm Reich llamó a esta energía "orgón mortal.")

A menudo, este arquetipo de conflicto se extiende a los reinos hiperdimensionales y se correlaciona con las batallas que tienen lugar en otras dimensiones, cuyos efectos se derraman en nuestro reino, y así nuestras experiencias personales a menudo reflejan "las batallas entre los dioses". Curiosamente, si sucumbimos a las frecuencias más bajas o elegimos capear el temporal" pudiera afectar el resultado de tales escaramuzas hiperdimensionales. Para que un reino influya sobre el otro requiere cierto nivel de mutuo entrelazamiento.

Algunas nubes reflejan la presencia de naves hiperdimensionales detenidas justo más allá del velo dimensional. Estas nubes tienden a ser geométricas en su forma. Las naves de nubes pertenecientes a entidades oscuras irradian un intenso campo de baja frecuencia que pueden inducir sentimientos de fatalidad o agresión en la población de abajo, y un extraño comportamiento defensivo en los animales.

Cuanto más oscura es la energía, y más presagiosa la nube y se precipitan las tormentas más violentas.



Esas naves tienden a reunirse cerca de los puntos críticos en la línea de tiempo donde la realidad es más fácil de influir a su favor. Al acercarse lo suficiente al lugar y el tiempo de una "interesante" región del holograma, las entidades oscuras pueden leer con mayor precisión las probables futuras trayectorias locales y calcular cuales manipulaciones son necesarias para garantizar el más devastador futuro probable.

En el caso de desastres de origen humano, esto ayuda a la mayor cosecha de energía vital.





Energía


Las interacciones causales implican intercambios de energía.



Para que dos reinos intercambien energía deben compartir un cierto grado de resonancia. Cuanto más débil sea la resonancia, más energía se necesita para que las entidades de un reino afecten directamente a aquellos del otro. Las entidades negativas no están por lo general en plena resonancia con sus víctimas-objetivos y por lo tanto están limitados en lo que puedan hacerles directamente.

Sin embargo, con energía adicional ellos pueden compensar la debilidad de resonancia e impactar los reinos que de lo contrario están más allá de su influencia.

Esta energía se conoce como Loosh, idénticamente la fuerza vital cosechada del sufrimiento humano, la energía emocional invertida en el aprendizaje de lecciones, y la energía psíquica expulsada a través de la oración y el ritual. Para cada frecuencia de vibración, el alma puede emitir loosh a esa frecuencia. Una comparación pudiera hacerse a la energía del láser de un color en particular. Las entidades bajas frecuencias de alma consumen energía a una frecuencia baja.

No sólo el loosh le da combustión a la expansión y al cruce de fronteras de los reinos, como se explicó anteriormente en el contexto de aprender lecciones y motivadores sustitutos, sino que permite a las entidades negativas manifestarse con más fuerza en los reinos de sus víctimas. Loosh es un producto o un bien básico en los reinos superiores, ya que es el combustible de la navegación transdimensional y la conquista.

La energía obtenida de una región puede ser re-dirigida a otra.



Por ejemplo, un desastre natural en una parte del mundo puede proporcionar a las entidades negativas la energía suficiente para penetrar en los reinos de objetivos o víctimas en otras partes. Otras fuentes de energía incluyen rituales ocultos y rituales religiosos. Los servicios religiosos de los domingos proporcionan cantidades “masivas” de energía y les permite a las fuerzas negativas fáciles oportunidades de ataque en los domingos más que en los otros días de la semana.

La luna juega un papel importante en la cosecha de energía, presionando las frecuencias mundiales dos veces al mes e iniciando un verdadero frenesí de alimentación para las entidades negativas.



Esto es lo que Gurdjieff quiso decir cuando dijo que la humanidad era alimento para la luna.





Brecha de Reinos


El objetivo último de cualquier emboscada hiperdimensional es una brecha de reinos, una penetración a través de una frontera de un reino. Al igual que una jeringa rompe a través de la piel, una brecha de reino permite la inyección directa de influencias negativas en el reino de destino. Esta operación consiste en tres pasos: acoso, hostigamiento, y tendiendo un puente.

El acoso es el acto de leer las debilidades de un blanco y moviéndose en posición para explotar esas debilidades. Esto se logra mediante el monitoreo remoto o muestreo directo del campo áurico. Métodos de control de monitoreo incluyen la visión remota y e información recopilada a través de implantes neuronales.

La visión remota exige que el observador se encuentre dentro de la proximidad mental de su blanco y que tenga el suficiente ancho de banda de frecuencias para acceder a una buena porción de los futuros probables del blanco. Los alienígenas hostiles y sus subordinadas facciones militares humanas ocupan un ancho de banda estrecha y deben utilizar secuestrados psíquicamente talentosos que posean un mayor ancho de banda para ver a distancia un rango más amplio de futuros probables.



Tales secuestrados bien pudieran ser teletransportados a una base subterránea o ser puestos bajo trance hipnótico para que dicten información acerca de los blancos asignados, o si cuentan con la tecnología implantada de programación mental remota ellos pudieran ser utilizados como tales, mientras duermen en sus camas.

Un muestreo directo del campo áurico requiere tanto de la proximidad física como de una estimulada emisión de energía vibratoria. Por ejemplo, los helicópteros negros equipados con equipos de muestreo de frecuencia pueden flotar ruidosamente cerca del blanco a fin de inducir un miedo / reacción de pánico que estimula al alma a dar una respuesta vibratoria mensurable (medible).



Por lo menos esto proporciona una lectura inmediata de las vulnerabilidades uno, y a menudo los empuja hacia un temor más profundo y paranoia que lo pone a uno más dentro de su territorio vibratorio. El aura puede ser muestreada cuando un objetivo interactúa cara a cara con ciertos individuos implantados.

Una vez que las vulnerabilidades han sido reconocidas, el blanco puede ser programado en consecuencia y hostigado para que deje caer su frecuencia, cometiendo auto-sabotaje, y atrayendo a través de brechas en los límites del reino una perturbadora variedad de lecciones. Una sobre-reacción exagerada a estas experiencias perturbadoras pueden botar aún más la frecuencia y permitir una ronda más intensiva de programación y hostigamiento. A través de este proceso, los programadores pueden derribar un blanco descuidado.

Una forma común de hostigamiento del reino implica las experiencias extrañas por el fin de la extrañeza, experiencias extrañas que no tienen ningún punto más que no sea para despertar una intriga obsesiva en el blanco. Para los desafortunados destinatarios, la curiosidad no los lleva a ninguna parte, sino más profundamente a la trampa.



Que estas inexplicables o misteriosas experiencias son reales es innegable, sin embargo a menudo son señuelos vacíos de un significado más profundo. Tratar de encontrar ese significado más profundo es simplemente abrir la puerta a más de lo mismo, y de esta manera, la vida puede volverse muy extraña y la locura no es un resultado poco común.

Cada gota en la frecuencia deja caer otro puente sobre el foso del castillo.





Sincronicidad


De acuerdo con Jung, las sincronicidades son coincidencias significativas. Funcionan como símbolos oníricos en vigilia y comunican la presencia de algo significativo por debajo del umbral de la conciencia. Las sincronicidades tienden a aparecer durante la actividad hiperdimensional o antes de acontecimientos emocionalmente cargados y expansiones de la conciencia.

En general, son precursores, ya sea de la expansión del reino o de una brecha en el reino.

El mover las fronteras de los reinos genera ondas de choque que se irradian esféricamente hacia la región holográfica circundante. Una experiencia emocional durante varias horas en el futuro pudiera enviar ondas de choque hacia atrás en el tiempo, las cuales, al impactar el reino presente induce vibraciones que resuenan y atraen sincronicidades correspondientes.



Estas coincidencias significativas tienen el mismo fundamento arquetípico como el emotivo acontecimiento que generó la onda de choque; la onda comparte la frecuencia de su fuente. Así, las sincronicidades a menudo preceden a las experiencias de aprendizaje y llevan a un carácter de naturaleza simbólica que refleja la naturaleza del inminente acontecimiento.

De hecho, cualquier perturbación en la frontera del reino inevitablemente generará un precursor de sincronicidades, que incluirán información sobre la fuente de perturbación. Una brecha de reino en el horizonte, por ejemplo, será precedida por presagios de sincronicidades tales como augurios o el avistamiento de un número determinado de advertencias.

Debido a los filtros de arquetípicos a través de un léxico simbólico antes de manifestarse, la misma advertencia se puede manifestar de manera diferente para distintas persona, dependiendo de qué símbolos encuentran ellos significativos. Algunos símbolos son más universales que otros.

La interpretación de estas advertencias no deben ser tratados de manera diferente que cuando se interpretan símbolos oníricos.





Discontinuidades

Cuando numerosas personas comparten el mismo entorno, su campo colectivo atrae a un conjunto coordinado de experiencias.



Esto significa que un futuro probable se manifiesta para todos aquellos que de alguna manera se adaptan a los requisitos de aprendizaje de cada individuo. Cuanto mayor es la disonancia entre los individuos que contribuyen a un campo colectivo, más retorcido e improbable debe ser este futuro para suavizar cualquier tipo de discontinuidades.

La realidad puede tornarse extraña cuando el espectro vibratorio de uno está significativamente fuera de sincronía con la del entorno.

Considere a las personas que están de forma temporal o crónicamente obsesivas y paranoicas acerca de abducciones extraterrestres, monitoreo del gobierno, o del sistema de control de la matriz. Por razones ya expuestas, éstas personas pudieran atraer flagrantes formas de acoso y una plétora de inusuales fenómenos paranormales que la mayoría de la gente no puede entender y mucho menos creer.

¿Y que si entran en un lugar cuyo espectro de vibración colectiva es muy diferente del suyo, digamos por ejemplo en algún lugar público con mucha gente promedio que requiere una experiencia relativamente mundana? Entonces la realidad se contorsionará para dar cabida a ambos reinos, aunque a veces sin mucho éxito cuando extrañas interferencias indican grietas en la ilusión.

En lugar de ver extraterrestres o entidades demoníacas en público, lo que sin duda asustaría muchísimo a todos los demás también, sus experiencias de monitoreo y acoso vendrán a través de elementos que parecen comunes a la gente común.



De esta forma, ambos pueden tener su reino y vivir también. Se podrá oír a una persona al azar murmurar entre dientes frases crípticas un poco extrañas para ser mera coincidencia, se pudiera observar a la gente mirando y siguiéndolos ellos pudieran encontrar acosadores cuyos ojos indiquen la presencia momentánea de un ser demoníaco.

Pero para todos los demás, estos vehículos de acoso parecerían caracteres ordinarios: el hombre sin hogar por la estación de gasolina aparentemente pidiéndole a alguien un poco de cambio, el grupo de comensales, ocupándose un poco de observar gente, el chico que sirve café poniéndose un poco de mal humor con algún cliente.

Poniendo de lado esquizofrenia, estas inquietantes experiencias son muy reales y pueden ser registradas como evidencia objetiva, si bien tratando de hacer eso a menudo les niega su capacidad de manifestar. La prueba objetiva es aquella que puede aportar experiencias de un reino forzándose dentro de otro, sin pasar por el proceso de aprendizaje y de violar el libre albedrío.

Pero las experiencias improbables no tienen que ser negativas. Uno puede tener una alta frecuencia y atraer experiencias que son extrañamente positivas con las cosas simplemente funcionando bien. Algo tan simple como conseguir nada más que luces de semáforo en verde en todo el camino hacia un destino es importante para el que lo experimenta, pero para todos los demás solamente fue otro coche que pasó.

Si la discontinuidad es extrema, uno se encuentra con las más extrañas sincronicidades positivas y caracteres útiles.





Números Primos como Reinos Arquetípicos


Otra manera de entender cómo los reinos se coordinan es pensar en términos de números. Dado que la frecuencia no es más que un número, podemos asignar un número único a cualquier reino único para representar la longitud de onda de sus vibraciones fundamentales.

Recordemos que la fase de bloqueo es necesaria para que las entidades de un reino interactúen con los de otro. Las ondas sólo pueden engancharse en la alineación si coinciden, aunque sólo sea de forma periódica.



Este intervalo periódico es simplemente el mínimo múltiplo en común de sus diferentes longitudes de onda. El múltiplo mínimo común de varios números de reinos representa el número de su reino colectivo. A través de este ámbito colectivo, los subconjuntos pueden entrar en fase de enganche mutuo, porque todos "encajan" en su número.

Por ejemplo, los reinos 2 y 3 encajan perfectamente en el reino colectivo 6. Los reinos 7, 9, 11 encajan a la perfección en el reino colectivo 693.

Los números de los reinos más altos indican menores probabilidades y menos armonía, una mayor discontinuidad y contorsión. La forma como esto encaja con experiencias extrañas causadas por discontinuidades de frecuencia se ilustra de la siguiente manera:

Considere un campo colectivo formado por individuos en los reinos 2, 4 y 5.



El campo colectivo es 20, todo un número ordinario.



Entonces vamos a decir que entra alguien de un reino 53. El campo colectivo salta a 1060 para acomodar a todos, indicando un nivel bastante alto de improbabilidad y extrañeza. Esto simplemente significa que un futuro mucho menos probable es atraído cuando hay abrasión entre las vibraciones. También ilustra por qué la disonancia entre los individuos produce escenarios improbables de confrontación y separación.

Tenga en cuenta que algunos números encajan en otros. El Reino 13 encaja dentro del reino 39, por ejemplo. Cualitativamente hablando, esto quiere decir que el segundo es un subconjunto del primero. Los individuos en el reino de 13 pueden entrar en reino 39, pero no al revés. Para ilustrar, nosotros en la tercera dimensión podríamos ocupar el reino 39, mientras que los seres hiperdimensionales son nativos del reino 13-- ellos pueden elegir engancharse a la fase de bloqueo con nosotros si así lo desean, o permanecer fuera de nuestro rango de percepción.

Un número de reino inferior significa menor longitud de onda y mayor frecuencia.

El número de reino de la existencia física en sí misma debe ser astronómicamente grande debido a la participación de las insondables variedades de vida consciente.



Esto, por supuesto significa que la vibración de la físicalidad tiene la mayor longitud de onda y la frecuencia más baja.

La existencia física es el subconjunto final de todos los reinos. Es la arena a través de la cual los seres pueden optar por participar en la mutua interacción causal. El reino colectivo de toda conciencia en este universo pudiera ser grande, pero no es infinito. Así que la frecuencia de la físicalidad es infinitesimal, pero no idéntica a cero, de ahí la existencia de la energía del punto cero.

Los números primos (1, 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, etc...) sólo son divisibles entre 1 y entre ellos mismos. Obviamente, los reinos con longitudes de onda de números primos son los reinos más fundamentales. Ellos son los principales, todos los otros reinos son subconjuntos subordinados. Los números primos, por lo tanto se relacionan a las “frecuencias eigen ¿frecuencias propias?” de la Creación.

Cada número primo representa un arquetipo universal único cuyos múltiplos armónicos generan los diversos reinos y futuros probables asociados a ese arquetipo. Por ejemplo, si 3 es el ámbito fundamental de la alegría, entonces, los reinos 3, 6, 9, 12, etc ... son reinos en los que la alegría es la tónica fundamental de vibración, aunque cada reino abarca una diferente expresión de alegría que se vuelve más distorsionada con números más de reinos.

Lo anterior es simplificado.

En términos realistas, nosotros, como individuos tenemos un espectro de frecuencias y por lo tanto un espectro de números de reino que define nuestro reino personal. Los componentes de los números primos representan lecciones que hemos aprendido completamente, mientras que los componentes de los no-primos son aquellos que todavía tenemos que aprender. El aprendizaje es cíclico, cada arquetipo revisado con mayor claridad y precisión que antes.

El gran ciclo de evolución espiritual comienza con el número mayor de reino y converge sobre el más bajo. El más bajo primordial es el Creador. El mayor primordial es el demiurgo Ormethion que se mueve en el umbral del olvido. El reino 1 vibra con el arquetipo del amor infinito; es el hogar del Creador Primordial. Es el reino primordial; todos los demás son subconjuntos.

Del mismo modo en que 1 se divide entre todos, así el Creador presidirá sobre todos.





El Cambio


El mundo está experimentando actualmente una separación de caminos entre los sectores de la población que ya no resuenan con los demás. Es una división de reinos, una división de campos colectivos en varios más pequeños.

Los catalizadores experimentales están empujando a la gente fuera de la valla, obligándolos a descubrir quiénes son realmente y lo que representan. Las vibraciones de sus almas se están purificando e intensificando, trayendo un retiro de lo superfluo y un regreso al destino.

Lo que una vez fue una mezcla emulsificada de diversos reinos se está separando en capas, y cuando la taza se incline serán las capas de menor densidad las que se derramen por el desagüe. El fenómeno de la polarización se inicia con un mutuo desinterés mutuo entre los individuos de caminos no comunes.

Es posible que haya confrontación y separación, o las circunstancias pudieran simplemente poner una suave separación suave de caminos. Pero a medida que pasa el tiempo y la gente se reúne en sus reinos colectivos más armoniosos, el abismo entre estos reinos correrá tan profundo que finalmente, incluso la colectiva participación de la percepción y la experiencia se divida.

Las necesidades de aprendizaje de cada reino colectivo pudiera ser tan mutuamente contradictoria que ya no puedan compartir el mismo espacio, la misma línea de tiempo, la misma densidad.



Esto implicaría una división en la línea de tiempo, cada reino principal siguiendo una diferente trayectoria hacia el futuro que mejor se adapte a las necesidades de aprendizaje colectivo de sus habitantes.

Lo que inclina la copa queda por verse.





Anclas de Frecuencia


Por supuesto que no todo está predestinado. Hay factores caóticos dejados al libre albedrío.



Algunas fuerzas hiperdimensionales, conscientes del cambio inminente, cuentan con la supresión de la frecuencia de las masas para enganchar a la humanidad hacia un futuro probable en que estas fuerzas cosechen el máximo de energía y mantengan el control, ya sea en esta densidad o en la siguiente.

Esto pudiera implicar cualquier cosa, desde la pérdida en masa de la vida hasta la asimilación genética y el esclavizamiento espiritual. Una opción colectiva para elegir tal escenario adquiriría el suficiente libre albedrío para dar rienda suelta a que tales fuerzas reinen para reescribir la historia a fin de ampliar y consolidar el control en el presente y el futuro.



En cierta medida esto ya ha ocurrido y el mundo como lo conocemos hoy en día es el resultado final de la revisión más reciente de la línea de tiempo. Y sin embargo, el tiempo sigue su marcha y el futuro "final" todavía está abierto.

Esto nos lleva a lo que nosotros como individuos podemos hacer. Las fuentes más sabias señalan que simplemente deberíamos ser nosotros mismos, recuerdan lo que somos e irradiar la esencia de nuestra alma. De hecho, somos anclas de frecuencia. La vibración que tenemos determina el reino que establecemos, y nuestro reino contribuye al reino colectivo. Hay frecuencias de represión y frecuencias de liberación.

Viviendo exultantemente desde su corazón usted no sólo establece un ejemplo para los demás, también ayuda a levantar el peso del reino colectivo local y global. Nada levanta la gravedad como la ligereza y el amor.

Esto ayuda a quienes de otro modo serían inconscientemente aplastados por los campos predominantes de baja frecuencia. Es digno de elogio tomar acción y hacer algo cuando se es llamado, pero mientras tanto, es suficiente el simplemente colgarse de su centro. Esto lo coloca en la alta ruta de acceso fuera del alcance y la vista de los elementos más oscuros y despeja el camino para que otros vengan con usted.



Mantenga su equilibrio a través de la turbulencia y aférrese firmemente a su mástil cuando las sirenas lo quieran atraer a tirarse por la borda.

Brilla como un faro en medio de la niebla.




Recursos

Para obtener información adicional sobre las dinámicas de los reinos, por favor lea The 33 Arks of Soul Resonance (Las 33 Arcas de Resonancia del Alma) por el Nexus Seven e investigue las Transcripciones Cassiopaeas (Cassiopaean Transcripts) acerca de los términos "reino", "FRV", "vibración de frecuencia de resonancia", la frecuencia de la luz" y "envoltorio de frecuencia de resonancia”.




Fuente del Texto:
http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_hyperdimensions14.htm
Del sitio Web Montalk

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